Real Oviedo

Real Oviedo | Anquela navega entre la tempestad y la calma

Anquela da un grito de rabia durante el entrenamiento celebrado bajo una intensa lluvia en El Requexón. / ELOY ALONSO
Anquela da un grito de rabia durante el entrenamiento celebrado bajo una intensa lluvia en El Requexón. / ELOY ALONSO

El técnico transita entre la exigencia máxima que pide en cada sesión y la tranquilidad con los fichajes

R. J. GARCÍA OVIEDO.

La pretemporada azul va tocando a su fin y en todo este tiempo la palabra más repetida desde dentro y desde fuera es la intensidad. Juan Antonio Anquela desde que se puso al frente del equipo ha transmitido ímpetu y pasión en cada sesión de entrenamiento y cada partido amistoso. Sin embargo, también ha tenido una cara amable y tranquila cada vez que se ha puesto ante los micrófonos para analizar un partido, el comportamiento de los jugadores o hablar de fichajes. Eso si, siempre con chispa y franqueza y, sobre todo, con las ideas claras.

El técnico ha sido el que más tranquilo ha estado todo este tiempo con los refuerzos. Cuando el entorno se comenzaba a preocupar con la falta de incorporaciones, él siempre se pronunció con una mezcla de confianza y calma.

La primera declaración de intenciones del técnico fue en su presentación cuando dijo que no tenía prisa por tener la plantilla cerrada y que prefería acertar y fichar lo que de verdad quería antes que precipitarse y fallar con las posibles llegadas.

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Además, eso se tradujo en una forma de actuar que tiene que ver con lo que quiere de su equipo: primero la defensa, luego el centro del campo y, por último la delantera.

Tras los primeros partidos se refirió a que andaban justos atrás, luego reconoció que faltaban cosas en el centro, pero, siempre mantuvo la calma y mostró su confianza en que le irían llegando los jugadores, como así fue.

En ningún momento de su boca salió ninguna queja sobre los jugadores, aunque si el pasado sábado después del encuentro ante el Éibar reconoció que para él era un duro golpe la pérdida de Diego Fabbrini por su grave lesión. El italiano era el único jugador de la plantilla específico para la mediapunta e importante para la forma de jugar del equipo. Sin embargo, nada más referirse a la trascendencia de la ausencia volvió al mensaje de calma y a decir que buscaría soluciones dentro o fuera de la plantilla.

Ahora, el técnico espera por un delantero para completar la plantilla, salvo oportunidades de última hora y, mientras, está dando un valor a la cantera poco habitual en las últimas temporadas.

Los elogios del técnico a los jugadores del filial que tiene a sus órdenes ya empezaron tras el partido ante el Vetusta y el sábado en Torrelavega no dudó en destacar la actitud de Viti.

La experiencia y actitud del técnico han permitido tener una pretemporada especialmente tranquila en el conjunto azul, que ha ido permitiendo que los fichajes fueran llegando sin demasiadas prisas.

El contraste entre la exigencia en el campo a los jugadores y la tranquilidad en el resto de facetas parece que ratifica las cualidades que aconsjejaron su llegada.

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