El azul también brilla en Barcelona

Aficionados azules en las gradas del Mini Estadi, antes del encuentro. / SERGIO ROS
Aficionados azules en las gradas del Mini Estadi, antes del encuentro. / SERGIO ROS

Los seguidores oviedistas tuvieron una jornada festiva acompañando al equipo

R. J. GARCÍA BARCELONA.

Barcelona y toda Cataluña viven días de tensión y reivindicación, pero también, como cada vez que el Real Oviedo juega en Cataluña últimamente, vive días de fiesta azul. Eso es así gracias a la Peña Oviedista Barcelona que se moviliza en el exilio para poder reivindicar su sentimiento de fidelidad y mostrarle al equipo que no está solo en ningún campo de España. Y menos en tierras catalanas.

En un día de manifestación multitudinaria en las calles de Barcelona, los oviedistas se juntaron una vez más para acompañar a su equipo. Lo hicieron primero en una espicha en la que estuvieron cerca de un centenar de aficionados, que calentaron motores para luego acudir al Mini Estadi. El buen ambiente presidió la comida, con cánticos constantes de ánimo al equipo y, como no, como siempre que se reunen asturianos, con el 'Asturias Patria Querida'. En la espicha no solo estuvieron miembros de la peña de Barcelona, ya que se sumaron a ellos otros seguidores llegados de distintos puntos de España.

Antes, los seguidores ya habían empezado el sábado a mostrar su apoyo al equipo recibiéndolo en el hotel y tiñendo con camisetas, pancartas y banderas los aledaños del mismo.

En las gradas del Mini Estadi se dieron ayer cita 2.690 espectadores, entre los que un par de centenar de aficionados oviedistas dieron colorido azul a la grada y se hicieron notar con sus ánimos al equipo durante los noventa minutos.

La decepción por el gol del Barcelona B no minó la moral de los oviedistas que apoyaron en la segunda mitad a los suyos y les ayudaron a dar la vuelta al marcador.

Al término del encuentro, los jugadores azules acudieron a la zona del campo que ocupaban los aficionados oviedistas y les agradecieron su apoyo durante el partido. El capitán Toché aprovechó para regalar su camiseta a los aficionados. El reparto de puntos final no permitió que la fiesta fuera completa pero tampoco la empañó.

En los días previos al encuentro se especuló con la posibilidad de que el encuentro no se disputara por motivos de seguridad o que se pudiera jugar a puerta cerrada. Sin embargo, finalmente se disputó con normalidad y no hubo nada extradeportivo que afectara al normal desarrollo de la cita deportiva.

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