Real Oviedo

Baño de oviedismo en la víspera

Los jugadores atienden a las explicaciones de Anquela ante los ánimos de los aficionados, ayer, en el Carlos Tartiere.
Los jugadores atienden a las explicaciones de Anquela ante los ánimos de los aficionados, ayer, en el Carlos Tartiere. / ELOY ALONSO

Los jugadores oviedistas, algunos sorprendidos, agradecieron el apoyo de los aficionados regalando camisetas al término del entrenamiento entre los asistentes | Unos 2.500 aficionados acudieron al entrenamiento de ayer en el Carlos Tartiere

R. J. GARCÍA OVIEDO.

Los jugadores del Real Oviedo que no tuvieran muy claro lo que es un derbi para sus aficionados, ayer tuvieron una buena oportunidad de conocer lo que significa. Unos 2.500 seguidores del equipo se dieron cita en el entrenamiento que la plantilla realizó en el Carlos Tartiere, el último antes del encuentro en El Molinón, y animaron durante la sesión que duró algo más de una hora.

El propio Anquela reconocía que pese a su dilata experiencia en el mundo del fútbol era la primera vez que vivía algo así: «Yo pensaba que en el fútbol lo había visto todo y hoy (por ayer) he visto una cosa nueva», dijo el técnico tras del entrenamiento, visiblemente emocionado por lo que había vivido sobre el césped.

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Los primeros aficionados oviedistas comenzaron a llegar a las diez y cuarto de la mañana y empezaron a situarse en el Fondo Norte, que era la zona reservada por el club para ellos. Sin embargo, a medida que se acercaba el inicio de la sesión, las 1.200 plazas de esa zona se quedaron pequeñas y hubo que ampliar al resto de la grada.

El momento más intenso llegó cuando el equipo saltó al césped para comenzar el trabajo. Los cánticos se intensificaron y se encendieron bengalas de bienvenida. Antes de empezar a trabajar, los jugadores se dirigieron al fondo para aplaudir a los aficionados y agradecerles su apoyo.

Una vez comenzada la sesión del equipo los cánticos fueron incesantes, algunos de ánimo y otros contra el eterno rival. Se coreaban las jugadas y se celebraban los goles de los jugadores en los distintos ejercicios. La animación durante la sesión estuvo liderada por miembros del grupo Symmachiarii.

Uno de los momentos más emotivos de la mañana fue cuando Anquela, para dirigir el trabajo en un ejercicio de remates a portería, se colocó en la parte que ocupaban los seguidores azules. Fue entonces cuando se comenzó a corear su nombre y al técnico se le advirtió visiblemente emocionado, echándose las manos a la cara en varias ocasiones.

Cuando el entrenamiento iba llegando al final, los delanteros Toché y Linares, dos de los capitanes del equipo, llevaron un par de cajas con camisetas que se repartieron entre el resto de compañeros para que las lanzarán a los aficionados, como muestra de agradecimiento. Un poco antes habían sido llamados los lesionados Varela, Mariga, Diegui Johhannesson, Edu Cortina y Viti, que estaban recibiendo tratamiento en el interior para que también salieran a saludar a los aficionados oviedistas.

En definitiva, el baño de oviedismo dejó claro a los jugadores que el de esta tarde en un partido especial para sus aficionados.

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