«Bendito sufrimiento si se logra el objetivo»

Anquela saluda al entrenador del Sevilla Atlético, Tevenet. /Mario Rojas
Anquela saluda al entrenador del Sevilla Atlético, Tevenet. / Mario Rojas

Anquela reconoce que no hay margen de error y lamenta no haber resuelto el partido en la primera mitad con las ocasiones que tuvieron

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

Juan Antonio Anquela lamentó al término del encuentro que su equipo hubiera sufrido tanto por no haber acertado en la primera mitad. También reconoció que, en la segunda mitad, no supieron leer el partido, como les pasó en Pamplona. Pero el técnico del Oviedo quiera pasar página y ya piensa en el encuentro del próximo domingo: «No hay margen de error».

«Hemos podido solucionar el partido mucho antes y hemos acabado sufriendo, como siempre, nerviosos y un tanto asustados», explicó el entrenador azul. Las ocasiones marradas en la primera mitad y el gol en propia puerta fueron la causa de que llegara el «miedo y las precipitaciones», hizo hincapié el jienense.

En cualquier caso, el entrenador dejó claro que «el primer objetivo era ganar» y que lo hicieron ante un rival que compitió y no dio facilidades. El pesar del responsable técnico azul es que «cuando más fácil lo teníamos, nos metemos un gol». «Tenemos un par de indecisiones y llega el miedo» se lamentó, pero, por encima de todo, destacó que «seguimos en la lucha y a ver si somos capaces de mejorar alguna faceta del juego, sobre todo saber leer el partido en todo momento».

Además, en la sala de prensa, valoró que se sepa sufrir cuando toca. «Te da rabia y te desespera fallar tanto porque están trabajando muy bien», dijo, aunque aclaró que lo que más le preocuparía sería «si no hiciésemos ocasiones de gol». «Fallarlas entra dentro del juego y hemos fallado muchas y muy claras», insistió en su discurso.

Lo que quiso destacar Anquela es que los agobios llegaron por la necesidad que «te hace, a veces, cometer errores y hay que saber aguantar eso». También se refirió a las dos caras del equipo: «la diferencia entre la primera y la segunda es muy grande». Y valoró que en la primera apretaron bien al rival y robaron muchos balones, mientras que en la segunda «es el miedo el que te atenaza».

No obstante, puntualizó que «bendito sufrimiento si al final se consigue el objetivo, que es seguir vivos y seguir peleando que para eso hemos estado todo el año trabajando».

Sobre la actitud de sus jugadores, comentó que «a este equipo se le pueden pedir muchas cosas, acierto, calidad, pero lo que es entrega, predisposición y ganas de eso, vamos sobrados. El equipo hace lo que puede y más», sentenció. Anquela ya piensa en León y en «preparar otro partido sin margen de error». Y, en este sentido, aseguró que «a la afición no le pido nada porque siempre lo da todo y está con nosotros. Al entorno, que sepa lo que cuesta. Y mis futbolistas, entrega, predisposición y dejarse todo en el partido».

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