Brotes verdes con Yeboah

Yeboah intenta zafarse de la vigilancia de un jugador del Numancia. /  ÁLEX PIÑA
Yeboah intenta zafarse de la vigilancia de un jugador del Numancia. / ÁLEX PIÑA

El atacante ghanés fue una de las sorpresas más agradables que se llevó la afición en el encuentro del pasado sábado ante el Numancia

R. J. GARCÍA OVIEDO.

El partido de la pasada jornada ante el Numancia fue uno de los mejores del Real Oviedo hasta el momento. En el encuentro hubo varios protagonistas, pero uno de ellos, probablemente el más inesperado, fue el ghanés Yaw Yeboah que ofreció sus mejores minutos desde que llegó al conjunto ovetense cedido por el Manchester City el pasado verano.

El encuentro comenzó marcado por la titularidad de Alfonso Herrero, en detrimento, de Juan Carlos, continuó con Saúl Berjón como el jugador más influyente en el juego del equipo y Linares reivindicándose como un buen recambio para Toché, sumando su tercer gol en cuatro encuentros.

Al filo de la media hora el encuentro se nubló, con la lesión de Aarón Ñíguez que estaba haciendo un buen partido. Su sustituto fue Yeboah, que se llevó las mejores ovaciones de la tarde, tanto por su aportación al juego de ataque, como por su ayuda en el trabajo defensvio que fue reconocido por el propio entrenador al término del encuentro.

Anquela, a la hora de referirse al papel del ghanés dijo que lo que hizo fue «para lo que vino, si es un hombre de banda tiene que coger el balón, tiene que hacer lo que ha hecho y trabajar sin balón y dedicarse a jugar para el Real Oviedo, que es lo más importante, jugar para tu equipo». El técnico, a su manera explicó que de poco le sirve que haga «cuatro regates» y se escuche «uy, uy» en la grada. Por eso le reconoció que ante el Numancia «trabajó que es lo que se pretende de todos los futbolistas del Real Oviedo».

Su buena actuación y la lesión de Aarón Ñíguez le abre la puerta de la titularidad y de tener más presencia en el equipo de la que había tenido en las últimas jornadas.

El ghanés llegó en el último día de mercado, al igual que su compatriota Owusu, y debutó como tituar en el partido de Copa del Rey ante el Numancia, cuatro días después de su llegada y sin apenas tiempo para entrenar con sus nuevos compañeros.

En los tres siguientes partidos de Liga fue titular, comenzando por el disputado en El Molinón ante el Sporting. En esos tres encuentros no completó ninguno de ellos. Luego, entre las jornadas siete y once desapareció del equipo y no tuvo minutos, al contrario de su compatriota Owusu que pareció haberle tomado la delantera y era uno de los cambios habituales para Anquela, aunque nunca fue titular.

Sin embargo, el futbolista cedido por el Manchester City ha ido ganando protagonismo en las últimas jornadas y parece que ha comenzado poco a poco a mostrar las cualidades que le llevaron al conjunto inglés.

Su reivindicación empezó hace tres jornadas en Tarragona, cuando salió al campo faltando tres minutos, más el tiempo añadido, y colaboró en la victoria con un muy buen pase a Mossa en la jugada que acabaría en el penalti que supuso el triunfo azul.

En Valladolid tuvo un cuarto de hora y el pasado sábado su mejor hora de partido, lo que alivia al técnico cara a sustituir a Aarón Ñíguez e incluso a Diegui, que en ocasiones ha actuado en el centro del campo. Las otras alternativas son Pucko y Viti.

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