«Hay que capear al temporal, al equipo no se le puede decir que no pelea»

Ocón Arraiz, muy protestado, marca la distancia de la barrera. / PABLO LORENZANA

Anquela pide calma, señala que no va a cambiar «ni una coma del discurso» y cree que para derrotar al Tenerife «solo faltó el segundo gol»

R. J. GARCÍA / I. ÁLVAREZ OVIEDO.

El gol de Juan Villar frustró el triunfo del Real Oviedo en un partido en el que, a juicio de su entrenador, los carbayones se equivocaron «muy poquito» y solo les faltó «el segundo gol» para volver a sumar por partida triple. Una alegría que se le ha resistido a los azules en las cuatro últimas jornadas y les ha llevado a atravesar un bache de resultados ante el que su entrenador pide mantener la calma.

«Cuando vienen las cosas de esta manera, hay que capear el temporal. Al equipo no se le puede decir que no pelea, que no corre y no hace las cosas que debe hacer», esgrimió Juan Antonio Anquela, satisfecho en líneas generales con el desempeño de sus jugadores, víctimas de un gol en contra «impresionante». «El balón ha cogido una velocidad tremenda y ha sido imposible de contrarrestrar», argumentó el técnico jienense, que lamentó las oportunidades desaprovechadas para firmar el segundo tanto que sentenciase el duelo.

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«No hemos sabido conservar la ventaja, pero no creo que haya sido porque lo hayamos hecho mal, el rival ha tenido un acierto tremendo», expuso el andaluz, que reconoció que el empate «duele». «Vas a casa y empiezas a recodar el partido en tu cabeza», confesó el entrenador oviedista, que no obstante recordó que este sábado tienen «otra batalla» para poner fin a una sequía de cuatro jornadas sin victorias.

«Si no me preocupara sería un irresponsable», indicó antes de mostrar su convicción de que si siguen «a este nivel» los triunfos azules van a llegar. «Se nos han escapado partidos que podríamos haber ganado perfectamente», indicó el titular del banquillo oviedista, que huyó de las críticas arbitrales pese a que sus jugadores reclamaron un penalti sobre Aarón Ñíguez y una falta a Toché en la jugada que desembocó en el gol tinerfeño.

«Prefiero no hablar, porque no merece la pena. Es una batalla perdida, tengo un respeto muy grande a los árbitros. Lo único que me gustaría es que los árbitros analicen los partidos después como también los analizamos nosotros», señaló el andaluz, que reconoció que tardó en efectuar los cambios porque «el equipo estaba bien». Anquela aseguró que «no van a cambiar ni una coma del discurso» y recordó que Tenerife les generó «muy pocas ocasiones de gol» en un encuentro en el que los azules poblaron más que en jornadas previas la medular. «Quería fortalecer ahí el medio del campo. Lo hemos conseguido, el equipo ha estado ordenado, nos ha faltado el segundo gol y a veces no precipitarnos en el último pase», argumentó el jienense, que recordó que «en esta Segunda hay que saber sufrir». Respecto a la importancia psicológica de volver a ganar, indicó que «la victoria siempre se necesita». «Tenemos que cortar ese mala racha ganando», apostilló el veterano entrenador, que asumió el empate como el riesgo de dejar «con vida» a un rival potente como el cuadro canario.

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