Real Oviedo

Real Oviedo | Cierre de expediente en Albacete

Christian Fernández, de cara, observa el balón, en presencia de Saúl Berjón, Aarón Ñíguez, David Rocha, Carlos Hernández y Yeboah./ELOY ALONSO
Christian Fernández, de cara, observa el balón, en presencia de Saúl Berjón, Aarón Ñíguez, David Rocha, Carlos Hernández y Yeboah. / ELOY ALONSO

El Oviedo busca este domingo su primer triunfo a domicilio, su talón de Aquiles el último curso | «Creo que no se van a repetir los males del pasado por la mentalidad que tiene el equipo», indica esperanzado Christian Fernández

IVÁN ÁLVAREZOVIEDO.

Con la complicidad de los resultados, Anquela avanza en la implantación de su modelo de juego al mando del Real Oviedo. «Nos encontramos en un proceso de crecimiento, de ir aunando a toda la gente nueva a esa idea de competir que tiene el míster», expuso ayer Christian Fernández con pleno conocimiento de causa, ya que tiene interiorizados los elementos capitales en la concepción futbolística del entrenador jienense fruto de los meses que pasó a sus órdenes en el vestuario del Huesca.

«La mejor manera de medir a un equipo de Anquela es ver cómo entrena diariamente, con esa intensidad que luego se traslada a los domingos», explicó ayer el lateral cántabro, afianzado en el carril zurdo de la zaga de un equipo que en sus cinco primeros encuentros ligueros se ha mostrado siempre reconocible pese a que el marcador final difiriese. «Cada entrenamiento, cada vez que saltamos a un terreno de juego tenemos que respetar nuestra profesión y al club que representamos. Es la seña de identidad de este equipo, ir desde el minuto cero hasta el minuto noventa a por todas, independientemente de que se esté más o menos acertado», explicó el zaguero, con la esperanza de sumar este domingo el primer triunfo a domicilio y dar carpetazo a las debilidades mostradas por los azules cada vez que se alejaban del Carlos Tartiere la pasada temporada.

Más noticias

El conjunto carbayón fue a lo largo del último curso una suerte de Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Un grupo que sufría una profunda transformación según el escenario de sus duelos y pasaba de infundir un profundo respeto en su feudo a convertirse en un visitante vulnerable en cuestión de días.

«Esperamos no repetir males del pasado, que creo que no se van a repetir por la mentalidad que tiene el equipo y las ganas que tiene de ganar cada encuentro», expresó Christian Fernández, plenamente consciente de que si se fija la mirada en la atalaya de la clasificación se debe sumar por partida triple más allá de los encuentros como local: «Si queremos auparnos a los puestos de arriba y luchar por cotas importantes has de ganar fuera. Tienes que sumar victoria tras victoria, que es complicado, pero necesario para los objetivos que tenemos marcados».

A pesar de que los azules todavía no han saboreado el triunfo a domicilio bajo las directrices de Anquela, las sensaciones de Almería y la reacción protagonizada tras el descanso en el derbi distan mucho de las ofrecidas el pasado curso. Con una pobre cosecha de cuatro triunfos como visitante se cerró la etapa en el banquillo oviedista de Fernando Hierro, que no encontró explicación a la transformación radical más allá de la esgrimida en sus últimas semanas en el cargo, cuando aludió a la falta de carácter.

Un espíritu combativo que desde dentro del vestuario oviedista ahora consideran una de las claves para la unión entre la afición y el equipo, que crece con el paso de las semanas. «El esfuerzo, el orgullo, el valor y la garra. Ese emblema que va unido al escudo y Anquela nos lo hace patente todos los días», arguyó Christian Fernández, que recordó la necesidad de seguir al dedillo el plan de actuación principal en El Requexón sin dejarse seducir por las confianzas pese a que el Albacete llegue al duelo de este domingo como colista.

«Creo que tienen buenos jugadores para hacerte el partido complicado. Quizás no han tenido el inicio esperado, pero como no vayamos con las mismas ganas de ir a por el partido que en las cuatro semanas anteriores cometeremos un error del que nos arrepentiremos luego», alertó el zaguero cántabro acerca de los peligros que entraña enfrentarse a un conjunto huérfano de triunfos a las puertas de la sexta jornada. Los manchegos todavía no han celebrado ningún gol delante de su afición este curso y el conjunto carbayón pretende prolongar esa estadística para refrendar su progresión. «Quedan errores por subsanar», expuso autocrítico Christian Fernández, con la esperanza de cerrar un expediente de derrotas a domicilio que dinamitó las aspiraciones azules la pasada temporada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos