El concepto intensidad

El rincón del 10

Me gustaron mucho los primeros quince minutos, pero nada la última media hora, cuando decidimos asumir la teórica superioridad de rival

Jon Carrera
JON CARRERAOviedo

Decía Anquela al terminar el encuentro que «sin intensidad no se puede competir en esta categoría». Quizá sea mi rechazo al término «intensidad» como clave de cualquier análisis (incluso dudo de su existencia). Hasta es posible que el míster englobe en el término aspectos futbolísticos, y se refiera a él en rueda de prensa para salir del paso (lógico por otra parte).

Creo que al equipo no le faltó intensidad. Me gustaron mucho los primeros quince minutos, maniatando al Barcelona B a través de la combinación de dos fórmulas: tener mucha personalidad con el balón, tener el control de juego y recuperaciones en campo contrario, que propiciaban ataques. No me gustó nada la última media hora, cuando decidimos asumir la teórica superioridad de rival, parecía que debíamos abrazarnos al pasar de mediocampo y con auténticos latifundios a la espalda de la línea defensiva.

En ese escenario Jose Arnaiz decidió volver a vacunarnos y nos abocaba a una derrota cantada. Una de las ‘ventajas’ de jugar contra este filial es que no miran al marcador mientras juegan,y eso hizo que el equipo se recompusiera a través de una jugada de estrategia en la que Carlos Hernandez aprovecho el caramelo de Saúl. A partir de ahí, un ida y vuelta, unos a lomos de Aleñá, y otros a lomos de algo que no se descifrar aún. Ocasiones para ambos, goles para ninguno y un punto para cada uno. El miércoles, el Tenerife, equipo que se quedó a un gol del ascenso el año pasado. Seguramente sean muy intensos...

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