El debut de mi hija

JON CARRERAEl rincón del 10

Ayer debutó mi hija en la grada de un estadio de fútbol. Fue en el Anxo Carro de Lugo. Lo sé, no tengo perdón, pero el Tartiere se lo tengo reservado para algo grande. Ya tenía ganas de que viviera el ambiente y siempre he creído que uno se entrega más cuando se desplaza. Además, desde el verano, ya tengo superado el nivel 1 de 'desplazamiento familiar' con nuestro debut en la playa.

Durante el primer tiempo, fue la atracción de mis amigos, como si quisiera ser la protagonista de un partido sin presencia en las áreas. Un Real Oviedo con más control, pero con menos sensación de peligro, y un Lugo que, lejos de su mejor versión, llegaba con más facilidad de la que parecía a las inmediaciones del área oviedista.

Tras la reanudación, Alfonso (qué paradón) y Juan Carlos desbarataron las opciones más claras. Fue la expulsión de Kravets la que pudo cambiar el signo del partido. Y digo 'pudo' porque Anquela decidió apostar por un doble lateral y sustituir a Fabbrini, lo que provocó un silencio sepulcral. Para entonces Vera ya se estaba quedando dormida, como si presagiara las consecuencias del cambio. Cosas del destino. Un centro lateral, una dejada, después, de Toché y apareció Diegui para adelantar al Real Oviedo.

El Lugo fue mejor con 10, el equipo azul solo respiraba cuando Saúl Berjón (modo exhibición los últimos veinte minutos) cogía la pelota. Numerosas faltas evitables provocaron que hubiera tensión hasta el final. Pero era inevitable que ese cambio decidiera el partido. Como lo fue que Vera se durmiera hasta Oviedo. ¿Qué quieren? Es la primera vez que juega 90 minutos.

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