Otra decepción en La Romareda

La afición oviedista dio colorido a las gradas del estadio aragonés. /  R. J. G.
La afición oviedista dio colorido a las gradas del estadio aragonés. / R. J. G.

La derrota dejó incompleta la fiesta del medio millar de aficionados azules que arroparon al equipo oviedista en Zaragoza

R. J. GARCÍA OVIEDO.

La afición azul esperaba que el real Oviedo le diera una alegría en La Romareda, aprovechando que los resultados a domicilio habían mejorado con relación a los dos pasados cursos. Sin embargo, el resultado fue el mismo de la pasada temporada y la decepción se la llevaron a casa el cerca de medio millar de aficionados que estuvieron en las gradas del estadio aragonés.

La jornada fue festiva para los aficionados carbayones, cuyos colores azul y blanco se mezclaban con los de los locales en los bares próximos al La Romareda, aprovechando un día soleado, aunque frío. Las primeras avanzadillas de ovetenses llegaron el sábado, pero el grueso de los aficionados se desplazó ayer por la mañana.

La cordialidad reinó entre las aficiones en el campo y por las calles en el poco tiempo que hubo para ocupar las terrazas, ya que la hora del encuentro acortó el vermut. Además, la visita obligada a la Basílica del Pilar tuvo que ser más corta de lo habitual, lo que no impidió ver a muchos seguidores oviedistas por la zona.

Una vez más, aprovechando la cercanía, hubo una importante representación de la Peña Azul Barcelona, y tampoco faltó la de Madrid. Desde Asturias viajaron miembros de las peñas Iris, Herrero, Castrillón, La Casuca, Versalles, La Colonia, Diaños, Salas y el grupo Symmachiarii.

En el campo, que presentaba una de las mejores entradas de la temporada, con 20.600 espectadores, a los ovetenses se les escuchó más en el primer tiempo que en el segundo , ya que con los goles del conjunto local La Romareda se fue convirtiendo en una fiesta maña.

La decepción marcó la salida de los aficionados oviedistas, pero el equipo azul les agradeció el apoyo al final del encuentro. El próximo desplazamiento será Tenerife, donde, pese a la distancia y las dos últimas decepciones, seguro que el Real Oviedo vuelve a estar acompañado.

Una de las notas desagradables del encuentro fue que un grupo de aficionados del Zaragoza, ubicados en uno de los fondos, no respetó el minuto de silencio en memoria del ertzaina fallecido el pasado jueves en Bilbao. Además, con el minuto de silencio se homenajeó también al que fuera entrenador zaragocista Luis Cid Carriega, fallecido recientemente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos