El dinero no garantiza el éxito en Segunda División

Aleñá, del Barcelona B, durante un partido. / ARNALDO GARCÍA
Aleñá, del Barcelona B, durante un partido. / ARNALDO GARCÍA

Ninguno de los seis equipos con mayor tope salarial logró esta temporada el ascenso a Primera | El Real Oviedo, con el octavo límite para salarios deportivos, quedó un puesto por encima en la clasificación final

R. J. GARCÍA OVIEDO.

La Segunda División está prácticamente finalizada. Solo queda por saber si el Valladolid o el Numancia logran el ascenso, pero lo que ya ha quedado claro es que se trata de una categoría singular en la que el dinero no lo es todo. La prueba de ello es que ninguno de los seis equipos con mayor tope salarial han logrado el ascenso y, el que más alto lo tenía, el Barcelona B, acabó descendiendo. El Real Oviedo, que finalizó séptimo, empatado con el sexto, tenía un tope salarial que le situaba en la octava posición del ránking de margen de maniobra para destinar a la plantilla: 7,9 millones de euros.

En cualquier caso, las cifras que facilita la Liga de Fútbol Profesional para este tope no tienen por qué ser agotadas por los clubes. Uno de los hechos que quedan constatados es que esta temporada los pronósticos que marcan los topes salariales se han cumplido mucho más en Primera División que en Segunda. La clasificación de Primera tiene mucha mayor relación en sus primeras posiciones que la Segunda. El Barcelona, con 507 millones, fue el campeón, el Atlético de Madrid, segundo clasificado tenía el tercer tope, con 237, mientras que el Real Madrid, con 499 millones, fue el tercero. El Valencia ocupó la cuarta posición, la que le corresponde por el límite salarial, 113, al igual que el Villarreal, con 88, que fue quinto. El Betis mejoró su ránking, siendo sexto con el octavo presupuesto deportivo, 65, mientras que los vecinos del Sevilla, con el cuarto tope, 159, acabaron séptimos.

La Segunda División es diferente, ya que los dos equipos que lograron el ascenso directo, el Rayo Vallecano y el Huesca, primero y segundo en la tabla, partían con el séptimo límite -8,3 millones- y con el decimoséptimo -5,3-, respectivamente.

Tan llamativos como esos dos casos son los de los dos filiales de la categoría, que acabaron descendiendo. Al Barcelona B se le establecía el tope más alto, con 18 millones de euros y al Sevilla Atlético, el quinto, con 8,8.

Al inicio de temporada se especulaba con la gran ventaja con la que partían equipos descendidos de Primera, al contar con la ayuda al descenso, pero al final no fue así. El Granada, con 17,8 millones, y Osasuna, con 13,2, no fueron capaces ni de entrar en el 'play off' para pelear por el ascenso. En el caso del Sporting, que tenía el cuatro techo, con 11,7 millones, acabó en la posición que le correspondía por el ránking, pero fue eliminado el domingo por el Valladolid, que tenía la décima posición en el margen para conformar la plantilla, con 6,2 millones.

Precisamente los vallisoletanos pelearán ahora por subir con el Numancia, que es el vigésimo equipo, con 4,5 millones de euros. Es decir, los sorianos fueron el segundo equipo que más rentabilizó el dinero invertido, ya que adelantó catorce posiciones en esa clasificación por gasto, una menos que el Huesca.

Todo esto ha dejado claro una vez más la singularidad de la categoría, en la que el dinero no lo es todo, ya que la competición, que siempre se considera larga e igualada, permite a clubes con menos recursos poder aspirar a competir con otros que tienen un margen mucho mayor para la confección de las plantillas. La próxima temporada, con una Liga plagada de históricos de Primera, con la llegada de Las Palmas, Deportivo y Málaga, está por ver si responderá a los parámetros económicos.

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