Real Oviedo: Un punto que sabe a poco

Jugada del partido entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo en el estadio de Vallecas./Hugo Álvarez
Jugada del partido entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo en el estadio de Vallecas. / Hugo Álvarez

Los azules remontaron, pero acabaron cediendo un empate

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAVallecas

El Real Oviedo sumó en Vallecas un punto que sabe a poco, ya que los locales remontaron en la segunda mitad cuando estaban con un jugador menos en el campo. Eso sí, el gol llegó en un penalti que ofrece dudas, ya que el balón pega en la cara de Christian antes de rebotar en la mano, pero Pérez Pallas, volvió a no dudar en el área azul. se adelantaron los locales, pero dos goles de los centrales Christian Fernánez y Carlos Hernández en saques de esquina dieron la vuelta en el marcador. En el descuento Rocha mandó un balón al poste. Una vez más no hubo sorpresas en el once de los de Anquela, que los aficionados ya recitan de memoria, y saltaron al césped los mismos de las dos últimas jornadas.

2 Rayo Vallecano

2 Real Oviedo

La salida de los azules fue también la que acostumbra desde hace varias jornadas, un equipo adelantado, que busca que el partido se juegue en el campo contrario. Así fue como el balón estaba más cerca de Alberto que de Alfonso y el control era de los visitantes, que tuvieron las primeras ocasiones. Una a los tres minutos, cuando Saúl Berjón vio el desmarque de Linares y le sirvió un buen balón, que el delantero puso en el segundo palo, donde Aarón Ñíguez controló, pero no pudo disparar, por lo que dejó atrás, donde Diegui Johannesson, chutó al cuerpo de un defensa.

El partido tuvo un contratiempo inicial, que fue la tarjeta que Pérez Pallas le mostró a Forlín a los cinco minutos y que le obligará a descansar la próxima jornada por acumulación de amonestaciones. Lo mismo que Mossa y Chrisitan Fernández que también vieron la quinta.

El Rayo, que suele gustar de controlar los partidos, se conformaba con alguna contra, pero sin generar demasiado peligro. Los ovetenses se están especializando en ponerse por detrás en el marcador sin merecerlo y así fue como los vallecanos, en su primera llegada, marcaron. Embarba entró por la derecha y centró al área, donde el Chori Domínguez se adelantó a todos y cabeceó al fondo de la red.

Más Real Oviedo

Anquela buscó soluciones, cambió a Saúl y Aarón de bandas o los juntaba en la misma, para tener superioridad y tratar de crear peligro. Pero el Rayo había ganado aplomo con la ventaja en el marcador y empezaba a poner las cosas más difíciles a un equipo que estaba algo impreciso y no acababa de traducir enocasiones su mayor presencia en el campo contrario. La vigilancia sobre Saúl era extrema por parte de los de Míchel, que tenían la lección bien aprendida.

El partido se atrancó y eso beneficiaba a un Rayo que guardaba la viña y parecía más tranquilo y hacía más su fútbol de buen trato de balón. La pizarra volvió a salir en auxilio de los ovetenses, que cuando por juego no encontraban el camino de la portería de Alberto. Un saque de esquina y mucha fe, propiciaron el empate. Lo sacó Saúl al borde del área, donde Mossa mandó al segundo palo, para que Carlos Hernández rematara de cabeza al larguero. A partir de ahí, la fe: Linares evita que el balón salga de fondo y Christian Fernández entra con todo para empujar con la rodillaal fondo de la red.

Una vez más el conjunto ovetense sufría para que la justicia reinara en el marcador, tras una buena primera mitad, en la que el equipo mandó en el campo, pero pagó caro su único error. La pizarra azul estaba de dulce, ya que a los tres minutos de la reanudación Saúl Berjón volvió al córner para poner el balón en el segundo palo, donde el central Carlos Hernández cabeceó para lograr su quinto gol de la temporada.

Los azules se ponían por delante en el marcador y el Rayo parecía sonado por el golpe, lo que pudo aprovechar el Oviedo para sentenciar, pero los remates de Christian Fernández y Linares no encontraron la portería.

A los locales les entraron las prisas y eso les daba cierta facilicidad para acercarse a Alfonso, pero sin demasiada precisión, ya que los de Anquela defendían con orden y contundencia, para evitar las acciones de peligro de los locales.

Los locales se quedaron con un hombre menos a los 71 minutos, cuando Pérez Pallas expulsó con roja directa a Velázquez por un codazo a Linares. Sin embargo, Pérez Pallas sancionó con penalti una mano de Christian Fernández en el que el balón pega antes en la cara del defensor cántabro. La pena máxima la transformó Trejo. El conjunto azul pudo marcar en el descuento en un disparo de Rocha que se estrelló en en el poste.

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