Real Oviedo

El Real Oviedo reacciona para arrollar al líder

Jugada del encuentro entre el Real Oviedo y el Lugo en el Tartiere./Pablo Lorenzana
Jugada del encuentro entre el Real Oviedo y el Lugo en el Tartiere. / Pablo Lorenzana

El equipo azul doblegó al líder gracias a una espectacular reacción tras el descanso

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo doblegó al líder gracias a una espectacular reacción tras el descanso. En la primera mitad los de Anquela estuvieron a punto de tirar el encuentro, pero en la segunda a base de garra y fútbol dieron la vuelta al marcador con goles de Saúl Berjón de penalti, Linares y Aarón.

La alineación inicial de los ovetenses fue la esperada, con las novedades de Christian Fernández, Forlín, Diegui Johannesson y Linares, pero no con el dibujo previsto. Se intuía que la defensa la formaran tres centrales, pero no fue así, ya que Forlín de inicio se situó en el centro del campo, volviendo al trivote con Folch y Mariga.

No hizo falta que pasaran muchos minutos para evidenciar la superioridad del líder, que impuso su ritmo durante toda la primera mitad. En el primer minuto, un espejismo, un centro de Saúl Berjón desde la izquierda, al que no llegaron por poco Linares en el primer palo y Aarón Ñíguez, en el segundo.

3 Real Oviedo

Juan Carlos; Carlos Hernández, Forlín, Christian Fernández; Diegui Johannesson, Folch, Mariga, Mossa; Aarón Ñíguez, Saúl Berjón y Linares (Owusu, min.85).

2 Lugo

Juan Carlos; Leuko, Bernardo, Ignasi Miquel, Luis Ruiz (Mario Barco, min.83) ; Seoane, Azeez; Campillo (Albarracín, min.55), Cristian Herrera, Fede Vico; y Polaco (Sergio Díaz, min.75).

Goles
0-1, minuto 11: Cristian Herrera; 1-1, min. 51: Saúl Berjón de penalti; 2-1, min. 54: Linares; 2-2, minuto 60: Azeez; 3-2, minuto 71: Aarón Ñíguez
Incidencias
: Partido correspondiente a la décimo tercera jornada de liga disputado en el Carlos Tartiere ante 12.507 espectadores.
Árbitro
: Sagués Oscoz, del Comité Vasco. Mostró tarjetas amarillas los locales Mariga, Aarón Ñíguez y Juan Carlos , y a los visitantes Leuko, Luis Ruiz

Los lucenses mandaban en el centro del campo y desde ahí dominaban el partido. En la primera ocasión clara los de Francisco se adelantaron en el marcador. Fede Vico entró por la derecha, centro y Cristian Herrera llegó para adelantarse a Carlos Hernández y mandar al fondo de la red.

La principal consecuencia del gol fue que el equipo azul, entonces si jugó con tres centrales, incrustándose Forlín entre Carlos Hernández y Christian Fernández. El equipo no mejoró y Polaco mandó al palo una contra que podía casi sentenciar el encuentro cuando no se había cumplido media hora de juego.

Los azules, con Mariga desaparecido, Saúl entrando poco en juego y Linares sin una ocasión para rematar solo tenían como recurso a Diegui Johannesson y Aarón, que al menos intentaban dar profundidad al equipo. Sin embargo, era complicado, porque el Lugo estaba mejor situado y jugaba mejor, sobre todo en la medular.

El empuje ovetense, desordenado, pero empuje, le permitió tener un par de ocasiones, primero en una falta lateral sacada por Saúl a la que no llegó por poco Carlos Hernández, y en un disparo alto de Aarón Ñíguez. Sin embargo la mejor ocasión antes de acabar el primer tiempo fue otra vez para el Lugo en un contraataque que Christian Fernández salvó in extremis.

Más Real Oviedo

Tras el descanso Anquela adelantó a los carrileros, Diegui y Mossa, y trató de que el equipo iniciara la presión algo más arriba que en la primera mitad. El equipo en pocos minutos ya daba otras sensaciones y parecía que podía volver a meterse en el partido. Así fue como todo cambió en cuatro minutos cambió todo. Primero llegó un penalti de Ignasi Miquel sobre Aarón Ñíguez que Saúl Berjón transformó en el empate.

El gol metió adrenalina a la grada y a los de Anquela, que dieron la vuelta al marcador en un saque de esquina que Aarón Ñíguez sacó en corto a Saúl Berjón, quien centró al primer palo, donde Linares se adelantó para hacer su primer gol de la temporada.

En apenas cinco minutos de la segunda mitad, los oviedistas dieron más señales de vida que en toda la primera mitad. No obstante, la alegría duró poco puesto que los gallegos empataron a la hora de partido, al aprovechar Azeez un balón muerto en el área.

El gol del Lugo era una mala noticia, pero había otra mejor: el Real Oviedo había resucitado, estaba vivo y en condiciones de pelear por un partido que al descanso parecía perdido.

Los azules ya tocaban rápido en el centro del campo, daban profundidad por las bandas y tenían contra las cuerdas a un Lugo, que aún acorralado sacaba algún gancho en las contras.

El tercer gol azul fue un buen ejercicio de velocidad y precisión, Saúl Berjón recibió de Juan Carlos, se la dio de primera a Mossa, que del mismo modo dejó a Aarón Ñíguez ante el portero lucense, al que batió con un disparo cruzado.

Las cosas habían cambiado y los ovetenses eran otro equipo completamente distinto al de la primera mitad y el Lugo también. El partido tenía la emoción del marcador, pero los ovetenses lo tenían más o menos controlado.

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