Real Oviedo

El Real Oviedo no pasa del empate

El Real Oviedo no pasa del empate

El conjunto azul se atasca ante un ordenado Albacete

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

Oviedo y Albacete empataron esta tarde en el Carlos Tartiere en un duelo aburrido en el que apenas se contabilizaron ocasiones de gol. Es la primera vez en toda la temporada que el conjunto de Anquela se queda sin marcar en su estadio.

Los dos equipos salieron de mano con el mismo dibujo en defensa, tres centrales, pero los manchegos lo hicieron con dos delanteros, por uno de los locales, Linares.

Los de Enrique Martín entraron mejor al partido y se adueñaron del centro del campo, encerrando casi a los ovetenses en su campo y colgando balones al área que creaban situaciones comprometidas para la zaga ovetense.

0 Real Oviedo

Alfonso; Carlos Hernández, Forlín, Christian Fernández; Diegui Johannesson, Folch, Hidi (Mariga, m.82), Mossa; Aarón Ñíguez (Fabbrini, m.67), Linares (Toche, m,63), y Saúl Berjón.

0 Albacete

Tomeu; Gorosito (Carlos Delgado, m.65), Saveljich, Gaffoor; Arroyo, Dani Rodríguez, Gávez, De La Hoz, Bíttolo (Morillas, m.82); Bela (Acuña, m.71)y Aridane.

ÁRbitro:
Valdés Aller, del Comité Castellano-leonés. Mostró tarjetas amarillas a Hidi, por parte de los locales y a los visitantes Gorosito, Dani Rodríguez y Gaffoor.
INCIDENCIAS:
Tarde fría en y terreno de juego en aceptables condiciones. 17.682 espectadores. En las gradas medio centenar de seguidores manchegos.

Los de Anquela no encontraban caminos hacia la portería de Tomeu y no eran capaces de surtir de balones a las bandas, ni de llegar combinado por el centro. No obstante, la primera ocasión cayó de su lado, en un remate de Diegui Johannesson que despejó Gorosito.

La réplica visitante la dio Aridane en un remate de cabeza flojo, que Alfonso detuvo sin problemas. En medio del atasco el único recurso era el balón parado, como llegó una clara ocasión de Christian Fernández, que en plancha mandó por encima del larguero un saque de esquina.

Los azules encontraron la horma de su zapato con el Albacete que mandó a lo largo de la primera mirad y estuvo más cerca de marcar, con varias aproximaciones de peligro.

Los azules, a diferencia de otros encuentros no eran capaces de ganarlas segunda jugadas y el Albacete estaba mucho más cómodo, siempre con posesiones más largas.

La pareja formada por Hidi y Folch tenía clara vocación defensiva y le costaba mucho encontrar a algún compañero para tratar de combinar. Además, las bandas no funcionaban como en otros partidos. Diegui Johannesson y Mossa apenas participaban, mientras que Saúl Berjón, que era el que más lo intentaba, pronto se vio que no tenía su tarde y apenas era capaz de hacerse con ningún balón en buenas condiciones para jugarlo. Por su parte Aarón Ñíguez, salvo en un par de arrancadas no entraba demasiado en juego.

La salida tras el descanso no fue mejor, con el Albacete mandando en el centro del campo y los ovetenses a su merced, sin que el paso por el vestuario ofreciera un cambio de imagen del equipo. De hecho los manchegos tuvieron la mejor ocasión de gol en un disparo de Aridane, que obligó a Alfonso a emplearse a fondo para despejar el duro lanzamiento del delantero.

Más Real Oviedo

No obstante, cumplida la hora de encuentro los de Anquela parecieron desperezarse un poco y comenzaron a meter algo más de intensidad al juego, lo que se tradujo en un par de acercamientos peligrosos a la portería de Tomeu. Como siempre, la reacción llegó con la mayor participación en el juego de Saúl Berjón, que logró crear un par de jugadas con cierta intención de hacer daño al conjunto visitante.

El primer movimiento del banquillo por parte de Anquela fue para dar entrada en el campo a Toché, en sustitución de Linares, que había tenido una tarde gris, de mucho trabajo, pero poca presencia en el área contraria.

El técnico azul volvió a mover el banquillo para dar entrada en el campo al italiano Fabbrini, que entró por Aarón Ñíguez y se acomodó en la banda derecha del centro del campo. No obstante, en muchas ocasiones se iba al centro en busca de tener más contacto con el balón y participar más en el juego.

El partido seguía atascado para los ovetenses, mientras que los de Enrique Martín se rehicieron algo de los apuros que habían pasado unos minutos y seguían estando más cerca de la portería de Alfonso, que los oviedistas de la de Tomeu.

La evolución del encuentro hacía que los errores se fueran comenzando a convertir en habituales por el cansancio y se veía que el que cometiera un fallo lo podía pagar muy caro. El Albacete parecía conformarse con el punto que tenía y empezó a perder tiempo y tener más precauciones en la zaga.

El conjunto ovetense se volcó sobre la portería visitante en la última fase del partido y rondó el área visitante mucho más de lo que lo había hecho en todo el encuentro, pero sin acabar de acertar en el último pase ni tener ocasiones claras para batir a Tomeu, que perdía tiempo en cada acción para tratar de asegurar el punto que era muy valioso para los visitantes. Al final, empate sin goles que permite al Oviedo seguir sumando para continuar una semana más en puestos de ‘play off’.

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