Real Oviedo | Batacazo en el peor momento

Los jugadores del Real Oviedo, tras la derrota./ÁLEX PIÑA
Los jugadores del Real Oviedo, tras la derrota. / ÁLEX PIÑA

Los azules cayeron en un mal partido ante el Valladolid que fue superior | Los de Anquela no encontraron su sitio en el campo y estuvieron especialmente desafortunados en el manejo del balón

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo falló en el peor momento y cayó merecidamente ante el Valladolid, 1-2, en un encuentro en el que los de Anquela no estuvieron bien en nunguna faceta del juego. Los visitantes jugaron mejor y en tres minutos marcaron dos goles que sentenciaron el partido. El equipo estuvo especialmente mal con el balón y cedieron el centro del campo a un rival que lo aprovechó. El gol postrero de Linares dio algo de emoción, pero era demasiado tarde y no era el día de los azules.

La derrota complica a los azules la pelea por las primeras posiciones y reengancha a un rival directo en esa pelea.

La alineación azul no presentó sorpresas y fue la misma de las dos últimas jornadas. El descarte de los 19 convocados fue el esloveno Pucko, con lo que la única novedad de los azules fue la presencia en el banquillo de Yeboah.

1 Real Oviedo

Alfonso; Cotugno (Yeboah, m.62), Carlos Hernández, Forlín, Christian Fernández; Folch, Mariga; Aarón Ñíguez (Diegui Johannesson, m.59), Fabbrini (Linares, m.64), Saúl Berjón; y Toché.

2 Valladolid

Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Luismi, Míchel; Hervías (Anuar, m.73), Toni (Antoñito, m.79), Óscar Plano (Mayoral, m.85); y Mata.

Goles:
0-1, min.59: Mata; 0-2, min.61: Folch pp; 1-2, min.86: Linares,
Árbitro:
Eiriz Mata, del Cometé Gallego. Mostró tarjetas amarillas a Chrisitan Fernández, Forlín, Folch, , por parte de los locales, y a los visitantes Mata, Moyano,
Incidencias:
noche fresca, con 14 grados, y en las gradas cerca de medio millar de aficionados visitantes.Al desscanso saludaron desde el centro del campo los equipos infantil y juvenil que participaron en la Dallas Cup.

El partido respondió al guión habitual de los ovetenses en su campo, con el equipo adelantado y tratando de tapar la salida del rival con el balón jugado. Sin embargo, los vallisoletanos se movían bien entre líneas y tuvieron un par de acercamientos que finalizaron en fuera de juego de Mata.

No obstante, los primeros disparos fueron de los visitantes, aunque si demasiado peligro. Los de Anquela volvían a tener problemas en el manejo del balón y las pérdidas en el centro del campo eran demasiado frecuentes, lo que les impedía avanzar hacia la portería de Masip. La primera ocasión de peligro llegó en un remate de Carlos Hernández en un saque de esquina, pero su cabezazo salió desviado.

Una vez perdido el vigor inicial de los dos equipos, el juego se fue trabando en el centro del campo, aunque con mejores combinaciones de los visitantes que, sin embargo, no avanzaban demasiado y no generaban demasiado peligro. Eso si, el partido se jugaba más en el campo ovetense.

La presión de Luismi sobre Fabbrini hacía que el italiano apenas entrara en juego y, una vez más, el único recurso era Saúl Berjón, que tmabién tenía una vigilancia especial, lo que dificultaba sus avances y le hacía meterse hacia el centro en busca de espacios.

El juego ovetense era previsible en el centro y apenas les cruzar la medular con el balón controlado.

Con el paso de los minutos, lejos de mejorar, el conjunto azul fue perdiendo por completo el control del partido, que estaba en manos de losvisitantes, cada vez más cómodos y dueños del centro del campo, donde los de Anquela no eran capaces de dar dos pases seguidos.

El pitido del árbitro para marcar el camino de los vestuarios fue un alivio para los ovetenses que habían sufrido mucho más de lo previsto y podían considerar bueno el resultado al llegar al ecuador del encuentro. Además, en los minutos finales de la primera mitad Forlín vio la quinta tarjeta amarilla, por lo que se perderá el partido de Soria de la próxima jornada.

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La segunda mitad comenzó de forma parecida a como acabó la primera, aunque con un tímido paso al frente de los azules, que parecían querer volver a tomar el mando del partido. Aunque el balón seguía sin durarles demasiado y las segundas jugadas seguían siendo para los visitantes.

Las cosas le gustaban tan poco a Anquela que preparaba un cambio a la hora de partido, antes de lo habitual. Sim embargo, no lo pudo hacer antes de que se adelantara el Valladolid en el marcador. La enésima pérdia en el centro del campo dio pie a una contra que el pichichi Mata resolvió con un disparo cruzado.

El técnico dio entrada a Diegui Johannesson por Aarón, para buscar profundidad, pero solo tres minutos después volvió a marcar el Valladolid. Un saque de esquinana acabó pegando en Folch y colándose en la portería local.

Era el premio al mejor juego visitante, ante el que Anquela agotó los cambios para dar entrada a Yeboah y Linares por Cotugno y Fabbrini. A los azules solo les quedaba la épica, pero eso tenía muchos riesgos ante la velocidad visitante.

Ni a la desesperada y con balones al área eran capaces los ovetenses de crear peligro a un Valladolid, cada vez más cómodo, que ya se dedicaba a controlar el partido y guardar el resultado.

Sin embargo, Linares aprovechó su primera ocasión para marcar con un remate en el área pequeña y volver a meter al equipo en el partido para los minutos finales. Al final lo único que trajo el tanto fue prolongar la agonía de un equipo que distó mucho de lo que suele siendo habitual en el Carlos Tartiere.

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