El peor Oviedo se hunde en la isla

El peor Oviedo se hunde en la isla
ÁLEX ROSA

El conjunto que dirige Anquela realizó el partido más flojo de la presente temporada en todas las facetas del juego | El equipo solo tuvo unos minutos, tras marcar el gol, en los que plantó cara al rival

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

Al Real Oviedo le ha costado ganar esta temporada incluso jugando bien, pero cuando lo hace tan mal como este viernes en Tenerife acaba sucediendo lo normal y termina perdiendo. Lo hizo, además, ofreciendo la peor imagen de la temporada.

Los de Anquela no mostraron la agresividad e intensidad que tuvieron en otras fases del campeonato y dieron muchas facilidades a un rival que incluso desperdició ocasiones para marcar más goles. Tampoco estuvieron acertados los azules en la fase ofensiva del juego y dispusieron solo de ocasiones a balón parado, como el gol de Forlín. Además de la derrota, los azules se traen tres sancionados de Tenerife: Toché, Linares y Diegui Johannesson, que vieron la quinta tarjeta amarilla.

La alineación azul presentó dos novedades en relación con la del pasado viernes ante el Barcelona B. Saúl Berjón volvió a la banda izquierda del centro del campo, tras cumplir sanción, en sustitución del italiano Fabbrini. La otra fue la entrada de Verdés por el sancionado Folch, lo que hizo que Forlín adelantara su posición al centro del campo para cubrir la ausencia del pivote catalán, que hasta ahora lo había jugado todo.

3 Tenerife

Dani Hernández; Luis Pérez, Carlos Ruiz, Aveldaño, Camille; Alberto, Milla, Suso Santana (Aitor Sanz, m.65), Bryan Acosta (Cámara, m.79), Mula (Juan Carlos, m.85); y Longo.

1 Real Oviedo

Alfonso; Carlos Hernández, Verdés, Christian Fernández; Diegui Johannesson (Viti, m.60), Forlín, Rocha, Mossa (Fabbrini, m.46); Aarón Ñíguez, Toché y Saúl Berjón (Yeboah, m.81).

Goles:
1-0, min.18: Longo; 2-0, min.38: Mula; 2-1, min.63: Forlín; y 3-1, min. 71: Mula.
Árbitro:
Eiriz Mata, del Comité de Galicia. Mostró tarjetas amarillas a Mula y Carlos Ruiz, por parte de los locales y a los visitantes Toché, Diegui Johannesson, Forlín y Linares por protestar en el banquillo.
Incidencias:
noche agradable y presencia de medio centenar de aficionados azules. Realizó el saque de honor Miguelina Martín Olivera, la abonada más veterana del club insular.

El partido comenzó como se esperaba, con el conjunto local teniendo una mayor iniciativa e intentando llevar el peso del juego, pero con acciones previsibles que no generaban demasiados problemas a los oviedistas, que tuvieron las primeras aproximaciones con peligro, ambas en acciones a balón parado. Saúl Berjón intentó sorprender al portero en un lanzamiento al palo corto que finalmente despejó Dani Hernández con apuros. Poco después Carlos Hernández cabeceó un saque de falta, pero lejos de la meta local.

El partido cambió a los dieciocho minutos, en la primera aproximación de los locales a la portería de Alfonso. Un balón a la frontal la aprovechó el italiano Longo para bajarlo con el pecho, girarse y batir al portero azul de forma inapelable. El delantero, en su día pretendido por los azules, adelantaba a los locales, que no habían hecho demasiados méritos hasta entonces.

El gol fue un mazazo para el ánimo de los de Anquela, que seguía el encuentro desde un palco por sanción, ya que veían cómo cambiaba el guión del encuentro y estaban obligados a dar un paso al frente, para el que no parecían preparados. De hecho, fue el Tenerife el que tuvo un par de buenos contraataques que resolvió Alfonso saliendo de la portería para despejar.

El único recurso de los oviedistas volvía a ser Saúl Berjón, que con algunas acciones de calidad logró generar algo de juego, pero no estaba secundado por el resto de compañeros.

Los azules hacían aguas en el centro del campo, tanto en el aspecto defensivo, como en la creación. Los oviedistas no eran capaces de frenar las acometidas locales y además, perdían las segundas jugadas, un tipo de acciones que en otros momentos de la temporada eran favorables. En cuanto a la creación de juego, el equipo era lento y previsible, sin capacidad para avanzar con el balón, ni a base de balones largos. Diegui Johannesson y Mossa no aparecían nunca, mientras que la aportación de Aarón Ñíguez era inexistente.

Más Real Oviedo

El segundo gol canario llegó tras una acción en la que Longo recibió de espaldas a la portería el balón y salió rechazado hacia el centro del campo, donde Mula, mientras los jugadores azules esperaban que el árbitro señalara falta, recogió el balón para cruzar un fuerte disparo que superó a un Alfonso algo adelantado. Así las cosas, el equipo estaba más cerca de recibir el tercero que de poder recortar diferencias en el marcador. La imagen de los últimos minutos de la primera mitad fue de las peores de la temporada, con un equipo que no sabía cómo reaccionar y que se sintió aliviado cuando el árbitro señaló el descanso.

Para redondear el descalabro oviedista, Toché y Linares, por protestar desde el banquillo, acabaron la primera mitad con tarjeta amarilla y ambos se perderán por sanción el partido de la próxima jornada ante el Granada.

En el descanso Anquela dejó en el vestuario a Mossa y dio entrada a Fabbrini, pasando a defensa de cuatro, para que el italiano fuera mediapunta. Prácticamente en la primera vez que tocó el balón, Fabbrini disparó desde el punto de penalti y el centrocampista Alberto sacó con el hombro el balón que se iba a colar en la portería de Dani Hernández.

Fue un espejismo, ya que el Tenerife pronto volvió a mandar en el partido y disponer de ocasiones para sentenciar. Una de Mula y otra de Alberto fueron desaprovechadas de forma consecutiva por los de Etxeberria, para dejar completamente resuelto un partido que habían tenido siempre de cara.

Sin embargo, el conjunto carbayón volvió a explotar su mejor virtud de la temporada, las acciones a balón parado. Saúl Berjón botó una falta que Forlín cabeceó en el primer palo para batir al portero local y abrir una ventana a la esperanza.

Los oviedistas tuvieron unos buenos minutos, que coincidieron con cierto nerviosismo local, lo que finalmente no se tradujo en ocasiones de gol, salvo en acciones a balón parado. El segundo cambio de los azules fue para dar entrada a Viti, en sustitución de Diegui Johannesson, que antes de abandonar el terreno de juego había visto la quinta amarilla, por lo que se suma las bajas por sanción de Toché y Linares.

Sin embargo, los riesgos que por entonces estaban corriendo los ovetenses tuvieron sus consecuencias. Una contra de los canarios la culminó Mula con una vaselina para superar a Alfonso.

Era el epílogo a uno de los peores partidos de la temporada para los oviedistas, que no mostraron ninguna de las virtudes que tuvieron en otros tramos del campeonato, mientras que las carencias salieron a relucir como nunca. El equipo suma cinco jornadas sin ganar y las señales comienzan a ser preocupantes.

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