Real Oviedo

Real Oviedo | «Disfruto del fútbol como si fuese un niño»

Folch, entre los muñecos empleados en los entrenamientos./ELOY ALONSO
Folch, entre los muñecos empleados en los entrenamientos. / ELOY ALONSO
Ramón Folch - Centrocampista del Real Oviedo

«La exigencia de la afición te hace madurar, tienes que estar en el término medio de la balanza para no venirte abajo o no crecerte demasiado»

IVÁN ÁLVAREZOVIEDO.

Lo primero que hace Ramón Folch (Reus, 1989) en su encuentro con EL COMERCIO es disculparse porque su sesión en el gimnasio le ha hecho perder de vista el reloj. Un reflejo de un carácter sumamente educado, que rara vez le hace torcer el gesto. Insustituible para Juan Antonio Anquela, el centrocampista catalán, único jugador de campo oviedista que ha disputado todos los minutos en Liga esta temporada, confía en seguir sumando momentos dulces a una trayectoria deportiva iniciada de forma tardía y gestada en la importancia de no tirar la toalla ante el primer revés.

-Indicó Aarón tras el empate ante el Tenerife que era duro psicológicamente tanta remontada del rival. ¿Llegó a existir ansiedad en el vestuario ante ello?

-Según como lo mires. Veías que era fácil marcar goles porque generaba mucho peligro el equipo, pero, una vez que te adelantabas, te marcaban y decías «ostras, esto no puede volver a pasar». Esta semana metimos el primero, vienes de partidos anteriores que te empatan y tienes ese cierto miedo de que se dé como entonces. Al final hay que combatirlo y nos ha salido bien esta semana.

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-Nació en una ciudad como Reus con tradición de hockey y en una familia ligada al baloncesto. ¿Su elección por el fútbol es fruto de la rebeldía de los niños?

Mi padre desde siempre ha entrenado al baloncesto, mi hermano jugó y mi hermana también. Soy el pequeño y dijeron en tono de broma: «otro deporte para cambiar un poco». Me gustan mucho todos los deportes, pero los amigos del colegio jugábamos al fútbol y sigo disfrutando de él como si fuese un niño.

-Con apenas 12 años vivió algo delicado por una grave lesión.

-Fue un momento duro. Me rompí la tibia y el peroné. Se me giró el pie jugando el fútbol, el mismo día me operaron, todo salió bien, pero el doctor que me operó en Reus me dijo que nunca más podría jugar al fútbol. Gracias a la familia, mi padre me llevó a un buen médico en Barcelona que me dijo todo lo contrario, que tendría problemas si no hacía deporte. Gracias a ese doctor estoy hoy aquí.

-¿Un padre entrenador en un deporte tan minucioso en lo táctico como el baloncesto le influyó en su estilo de juego?

-Puede ser. En el aspecto táctico se trabaja mucho en el baloncesto y tanto mis hermanos como mis padres me dan consejos que me ayudan. A veces son muy de ese deporte, pero hay facetas de él que se pueden plasmar en el fútbol. Sí me aporta cosas positivas. En córners hay bloqueos y acciones de bloquear y continuar como ir al rebote. Eso se plasma dentro del área y puede favorecerte para ir a la segunda jugada.

-Confesó antes de comenzar la Liga que le había sorprendido la dimensión del club. ¿El derbi, por todo lo que significa, es el partido más especial que jugó en su carrera?

-Cada día se demuestra que el club es muy grande, por la masa social que tiene tanto en las redes como en las calles. Un derbi es especial. El año pasado viví uno entre el Reus y el Nástic. Siendo de Reus lo sientes mucho, pero aquí hay diez veces más afición y la gente lo vive mucho más. Es algo muy difícil de explicar con palabras.

-Eso tiene sus pros y sus contras, como la exigencia. ¿En su caso cómo lo gestiona, le ha hecho madurar mentalmente?

-Creo que sí. Cuanta más gente hay a tu alrededor, más competitividad. Te hace madurar porque hay momentos buenos y malos. Tienes que intentar estar en el término medio de la balanza para no venirte abajo o no crecerte demasiado. Es importante tener los pies en el suelo y rodearte de la gente que te aporta cosas buenas.

-¿Cómo terminó un catalán en el fútbol finlandés?

-(Ríe) Terminé contrato en Amposta y allí la temporada es en verano y dura hasta octubre. Un entrenador, Albert Viñas, me llamó y me dijo que conocía al presidente. Aproveché para formarme, porque venía de jugar en Tercera y podía ser otra salida, bien sea futbolística o por trabajo, que igual era un buen proyecto. No me lo pensé, fui allí, donde el nivel futbolistico es un poco más bajo y el deporte prioritario es el hockey sobre hielo, pero es una experiencia más. Si no vas, no sabes si te hubiese gustado o no.

-¿En ese momento estaba más enfocado en su vida fuera del fútbol que en su carrera deportiva?

-Bueno, desde bien pequeño me han enseñado que tenía que hacer deporte y estudiar. Terminé el instituto, luego hice bachillerato, busqué hacer una carrera y paralelamente progresé en el fútbol. Ahora tengo la suerte de ser futbolista profesional y espero que sea por muchos años, pero tengo estudios y sigo estudiando para que el día de mañana, cuando tenga que dejar el deporte, pueda tener otra salida.

-El día de su presentación muchos aficionados aludían a esa formación cuando le reclamaban una foto al grito de «ingeniero». ¿Está demasiado extendido el tópico del futbolista sin estudios?

-Creo que la cosa ha cambiado bastante y hay jugadores que tienen más estudios que antes. En ese sentido se ha evolucionado y considero importante que los formadores del fútbol base les inculquen a los niños que tienen que estudiar, porque los estudios siempre te van a aportar cosas positivas. Aunque luego no utilices ciertas cosas que hayas estudiado, pero todo suma y enriquece a la persona.

-¿Cuando cuelgue las botas se ve más ligado al fútbol o desarrollando su formación académica?

-No lo sé. He estudiado una ingeniería y la verdad es que no me ha acabado de gustar. Sigo estudiando y estoy intentando perfilar cosas que para el día de mañana me ayuden a trabajar en algo que realmente me guste.

-Volviendo al presente, ¿en qué porcentaje está el equipo ahora mismo de lo que puede dar?

-El equipo tiene mucho margen de mejora. Somos muchos jugadores nuevos que venimos de equipos que jugaban con un sistema diferente o con un entrenador con otra visión táctica y vamos asimilando todos los conceptos. Hay que hacerlo cuanto antes porque la Segunda División es muy competitiva y como no ganes partidos pronto vas a pasar muchos problemas. Tenemos mucho que mejorar y hay que hacerlo poco a poco, pero cuanto antes.

-¿Es de los que desconecta o le gusta ver el resto de partidos y Ligas?

-Suelo desconectar bastante. Sí veo bastante fútbol, pero también me gusta poder apartarme un rato para estudiar o para hacer otras cosas. Desde el primer día que llegué he aprovechado para hacer turismo. Estoy encantado de conocer el mar Cantábrico, que no lo había visto nunca, y todos los prados que hay aquí cerca.

-¿Dónde se ve el mes de junio?

-(Suspira). Queda muy lejos. Ahora hay que seguir trabajando, poco a poco ir sumando puntos y ya veremos qué es lo que depara el futuro.

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