Real Oviedo

Real Oviedo | Ilusión y necesidad a partes iguales

Varios futbolistas azules aguardan para hacer un ejercicio en el campo de entrenamiento de Salou. / R. O.
Varios futbolistas azules aguardan para hacer un ejercicio en el campo de entrenamiento de Salou. / R. O.

La presencia de Cotugno por Diegui en el once apunta a ser la única novedad del equipo, que volverá a repetir sistema con tres centrales | Los azules buscan frente al Nástic ganar por primera vez fuera, impulsados por el triunfo ante el Lugo

RAMÓN JULIO GARCÍA OVIEDO.

La piedra con la que tropieza de forma reiterada el Real Oviedo son los partidos a domicilio. Esta tarde, a partir de las 16 horas, tendrá ocasión de sortearla en el Nou Estadi, donde le espera un Nástic que tampoco tiene demasiados motivos para el optimismo dados sus resultados como local.

El equipo que dirige Juan Antonio Anquela, que ayer se entrenó en Salou en vísperas del encuentro de Tarragona, sigue sin saber lo que es sumar tres puntos como visitantes esta temporada y para tratar de engancharse a la zona alta de la clasificación necesitan hacerlo cuanto antes. En esa búsqueda de cambiar el rumbo lejos del Carlos Tartiere, el equipo se aferra a las buenas sensaciones que dejó el pasado domingo, durante la segunda mitad del encuentro ante el Lugo.

La clave volverá a estar en que el equipo sea capaz de cortar la hemorragia de goles que está recibiendo esta temporada. Hasta ahora, lo que se suponía sería uno de los puntos fuertes del equipo como la solidez todavía no se ha logrado.

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Las bajas están masacrando a los oviedistas desde el inicio del campeonato. En esta jornada, a los ausentes por problemas físicos se une Diegui Johannesson, que está concentrado con la selección de Islandia para participar el martes en el segundo de los amistosos del combinado vikingo.

La ausencia de Diegui ha propiciado el estreno en la convocatoria de Varela, que tras su lesión en pretemporada no había sido incluido entre los 18 elegidos en ninguna de las trece jornadas precedentes.

Los azules de las dos últimas temporadas están entrando en la lista de los mejores invitados para los rivales, ya que no tienen por costumbre irse con algún botín. Aunque parecía que este año esa situación podría cambiar, no ha sido así y el equipo sigue sin despegar en la clasificación por la inoperancia a domicilio.

Sin embargo, el partido de esta tarde lo afrontan los oviedistas con ilusión, propiciada por el nuevo traje que se probaron el pasado domingo ante el Lugo, que era el líder de la categoría. Es evidente que el traje les queda bien a poco que se ajusten un poco las costuras. Esas costuras tienen que ver con el aspecto defensivo. Tanto el técnico como los jugadores insisten que se trata de un trabajo colectivo y no solo es cuestión de la zaga.

Anquela no quiere dar pistas sobre el sistema y no las da incluso aunque haga pública la alineación. Como se vio el pasado domingo, con los mismos jugadores en el campo, el equipo es capaz de mudar el dibujo con facilidad.

Para saber el sistema del conjunto ovetense basta mirar en que posición del terreno de juego está Forlín. Si el argentino se incrusta entre los dos centrales, a modo de libre clásico, es que el equipo opta por línea de tres con dos carrileros largos. Si por el contrario ocupa la posición de enlace entre defensa y centro del campo, el dibujo es otro.

La buena segunda mitad del pasado domingo hace intuir que el equipo repetirá con los tres centrales, aunque para ello cuenta con el problema de la internacionalidad de Diegui. El lateral de Villaviciosa es un jugador que se adapta perfectamente, por sus inicios como extremo, a ocupar todo el costado derecho del equipo y subir al ataque, algo que en el caso de Cotugno, hasta el momento, no se ha percibido, ya que el uruguayo es más un lateral clásico. Al técnico le quedaría otra opción en caso de que quisiera dotar a la banada derecha de más profundidad, que sería incluir a Pucko en el once. El esloveno conoce esa posición de su paso por Osasuna y tiene más proyección que Cotugno.

En el resto del equipo no se esperan novedades, ya que lo que tras la lesión de Toché parecía una incógnita, parece haberse despejado. El gol de Linares ante el Lugo, logrado además en la única ocasión de la que dispuso, parece haber finiquitado el debate y la alternativa de Owusu parece que será utilizada solo como recambio desde el banquillo.

El problema de Anquela no es dar con el sistema, ya que de sus palabras se desprende que le preocupa más que los jugadores se adapten al estilo que él les pide, que no es otro que ser un equipo intenso y que compita por cada balón, evitando lagunas que al equipo le están costando perder puntos y ser uno de los conjuntos más goleados de la categoría hasta ahora.

El técnico insiste en socializar el esfuerzo, comenzando por los jugadores de arriba y espera que por el camino de ser atrevidos puedan lograr esta tarde sumar por primera vez tres puntos como visitantes.

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