hace falta algo más

JON CARRERA

Se empató contra un Albacete con bajas. Un equipo llamado a ser el remedio al injusto tropezón de Cádiz. Vinieron sin Catali, Zalazar, Menéndez, Aquino. Incluso sin Erice y Susaeta. Pero se sabían de memoria hasta la importancia del saque de banda, de la que siempre hablaba Benito Floro.

Hay algo que se le atraganta a este Real Oviedo y son los equipos que juegan a ser incómodos para el rival. Los de Anquela sufrieron ese juego que manejan a la perfección y el partido se convirtió en lo que quería el equipo manchego. Un remate para el interior de Ramón Folch que remató Christian Fernández a las nubes y una genialidad de Saúl Berjón que no encontró rematador. Ni para pedir penalti por ese agarrón a Carlos Hernández estaba la cosa.

Más que los dos puntos que nos dejamos, me preocupa el futuro. Los rivales que van a jugar a lo mismo porque el equipo a estas alturas se ha ganado ese respeto para que así sea. Saber si los brotes verdes de Fabbrini van a juntarse a Saúl Berjón y Aarón Ñíguez y si entonces se moverá la defensa de cinco. Saber si seremos capaces de encontrar soluciones a un plan del adversario que nos vamos a encontrar en el Carlos Tartiere muchos días.

En definitiva, saber si estamos preparados para algo más que competir hasta el final. Soy escéptico y creo que competir también está sobrevalorado. Hace falta algo más. Qué queréis que os diga. Yo sí vivía en los tiempos del ‘Queso Mecánico’.

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