Juan Carlos y Toché aleccionan a una veintena de niños en el clínic del club

Juan Carlos, al fondo, observa la estirada de un niño. / ÁLEX PIÑA

Los profesores encargados de impartirla disparaban su ilusión, ya que recibieron las enseñanzas de manera directa del guardián de la portería y el máximo artillero del conjunto carbayón

I. Á. OVIEDO.

Uniformados y con el escudo de su querido equipo en el pecho, una veintena de niños se calzaron las botas y acudieron ayer al centro de operaciones de la primera plantilla oviedista para recibir una clase maestra sobre el césped. Los profesores encargados de impartirla disparaban su ilusión, ya que recibieron las enseñanzas de manera directa del guardián de la portería y el máximo artillero del conjunto carbayón.

Juan Carlos y Toché fueron los encargados de aleccionar a los veinte componentes del Clínic Adidas Real Oviedo, que se celebró donde se ejercitan diariamente los jugadores a las órdenes de Anquela. Fue el premio a su fidelidad, reflejada en el desembolso de sus padres en las tiendas oficiales de la entidad carbayona. Por las compras con un importe de treinta euros o superior, entraron en un sorteo para una plaza que el azar les otorgó y les permitió vivir ayer una tarde que difícilmente olvidarán pese al paso de los años.

Los veinte afortunados de entre seis y dieciséis años de edad disfrutaron con el balón bajo las directrices del dúo de jugadores de la primera plantilla, que dividieron al grupo en el marco de una competición que finalizó en empate y conoció a su vencedor desde el punto de penalti. Toché y Juan Carlos prolongaron ayer una iniciativa que el club puso en marcha con Michu y Saúl Berjón como protagonistas.

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