Linares recupera su olfato y Sandoval se estrena en Ganzábal

Linares, flanqueado por Ricky y Castiello, remata a portería. /  HUGO ÁLVAREZ
Linares, flanqueado por Ricky y Castiello, remata a portería. / HUGO ÁLVAREZ

Un tanto del aragonés y otro del canterano firmaron el triunfo del Oviedo en un duelo en el que Mariga se reivindicó entre varios canteranos

G. MARTÍNEZ LANGREO.

En la reinauguración de Ganzábal, el Real Oviedo superó (0-2) al Langreo en un encuentro que Anquela aprovechó para evaluar a su fondo de armario y a algunos de los canteranos más prometedores, con varios juveniles. Linares recuperó su puntería ante la portería rival para abrir el camino de un triunfo que sentenció el atacante del filial Sandoval, que vivió su bautismo anotador con la primera plantilla al rematar un centro de Álvaro.

Mariga mostró buenas maneras y se reivindicó en un encuentro en el que Alfonso Herrero se mostró muy seguro. Con Forlín en su demarcación más natural, compartiendo eje de la zaga con el joven Prendes, los carbayones se impusieron al conjunto anfitrión en un encuentro entretenido que perdió dinamismo con el carrusel de cambio en los minutos finales. Avisó pronto el Oviedo, con una irrupción por el costado izquierdo de Mossa, quien tras zafarse de dos marcadores sirvió un centro al área al que no llegó por muy poco Pucko y fue despejado por Cabranes.

El volumen de juego ofensivo oviedista fructificó al filo del ecuador de la primera mitad, cuando Mariga asistió a Linares, quien con un disparo raso y ajustado logró batir a Javi Díaz para inaugurar el marcador. El Langreo lo intentaba, pero no era capaz de salir de la presión tejida por Anquela. En el minuto 27, una bonita jugada del conjunto dirigido por Hernán Pérez, conducida por el flanco derecho a través de Cris Montés, la finalizó el exoviedista Héctor Nespral, que en boca de gol se topó con Alfonso Herrero. El guardameta toledano se mostró acertado para conjurar el peligro con el pie.

Trataron de estirarse los locales en la recta final de la primera mitad. Cabranes avanzó por el costado izquierdo y sacó un centro que cabeceó Polo al larguero, Forlín despejó el balón rechazado e hizo que se quedasen sin premio los mejores minutos del Langreo en su parcela ofensiva. La nota negativa la protagonizó Polo al filo del descanso, que tuvo que ser retirado del terreno de juego con muestras de dolor.

En un encuentro con pocos corsés tácticos, el conjunto carbayón expuso su superioridad en una tarde que también sirvió como escaparate para los jóvenes productos en los últimos eslabones de la factoría de talento de su cantera. Quiso sacudirse el dominio el Langreo con un fuerte disparo del llanisco Álvaro, pero su remate lo desvió Alfonso Herrero a saque de esquina. El ímpetu local lo controló bien el conjunto dirigido por Anquela, cada vez más rejuvenecido con el carrusel de cambios en un encuentro que los oviedistas sentenciaron en el minuto 75. Owusu abrió a la izquierda para Álvaro, que puso un servicio al segundo palo, donde Sandoval remachó el balón. Era el broche a un solvente triunfo que permitió al conjunto carbayón acumular buenas sensaciones.

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