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Real Oviedo | La llave maestra de la media punta

Toché y Carlos Hernández luchan por la posición en el partidillo contra el filial. / ELOY ALONSO
Toché y Carlos Hernández luchan por la posición en el partidillo contra el filial. / ELOY ALONSO

Anquela baraja recuperar la zaga de cuatro y la figura del enganche para revertir la mala racha | El técnico oviedista alterna el dibujo de tres centrales y el 4-2-3-1 en el ensayo contra el filial

IVÁN ÁLVAREZ OVIEDO.

Minucioso a la hora de explorar todos los sonidos de la orquesta azul, Juan Antonio Anquela prepara la partitura para entonar este domingo la melodía de la victoria en Lugo. El técnico oviedista refrendó ayer en El Requexón la afirmación acuñada por el técnico argentino César Luis Menotti, que restaba trascedencia al hecho de nombrar los dibujos tácticos comparándolos con números de teléfono, ya que cuando el balón echa a rodar las líneas se difuminan entre la movilidad de sus componentes.

Con las mismas piezas, el jienense ensayó en el partidillo contra el filial dos esquemas diferentes, el de tres centrales que ha consolidado desde finales de noviembre en el conjunto carbayón y el 4-2-3-1 que tantos réditos le ha dado a lo largo de su trayectoria en los banquillos. En torno a ese último dibujo estructuró a los equipos que han dado mayor prestigio a su currículo deportivo, el Alcorcón que logró el ascenso a Segunda División para después rozar el salto a la máxima categoría del fútbol español y el Huesca de la pasada temporada, la mejor que ha completado el club aragonés en su historia.

«A mí me gusta jugar de una manera concreta», expresó en alusión a su predilección por ese dibujo recién desembarcado en Oviedo, con su equipo en pleno proceso de abocetamiento. Reclutado Fabbrini en el mercado estival con la premisa de ejercer como piedra angular en esa labor de enganche entre la medular y la punta de ataque, la grave lesión sufrida por el italiano supuso el primer revés en la carrera de obstáculos en la que se ha convertido la temporada de estreno del técnico andaluz en el banquillo local del Carlos Tartiere.

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Asolado por una plaga de infortunios físicos en su plantilla, el veterano entrenador no se encorsetó en su estructura táctica inicial. Tras probar sin demasiado botín en el casillero oviedista con un sistema en el que trató de fortalecer la medular, modificó la partitura para completar diez conciertos consecutivos sin desafinar.

Frente al Lugo, el rival con el que se comenzó a gestar con una remontada el viraje táctico que impulsó a los azules hasta el podio de la tabla clasificatoria, baraja Anquela regresar a la melodía que ha ejercido como leitmotiv de su longeva trayectoria en los banquillos. En el banco de pruebas del partidillo contra el filial, ya empleado este curso para pulir los automatismos del giro de tuerca en forma de cambio de sistema antes de plasmarlo el fin de semana, ensayó la alternativa para revitalizar un ataque al que los adversarios parecen haber encontrado antídoto en las ocho últimas semanas. Un tramo de competición en el que los azules solo han celebrado un triunfo.

«Tener varios sistemas es muy bueno para el equipo, son opciones que tenemos para intentar siempre dar lo mejor para sumar los tres puntos», explicó ayer Aarón Ñíguez sobre la alternativa que su entrenador maneja para revertir la dinámica de resultados. El ilicitano es una de las piezas versátiles que imprimen flexibilidad a los planteamientos de Anquela, que le ha empleado en ambas bandas, como mediapunta e incluso como hombre más adelantado de los azules sobre el césped en ausencia de Toché y Linares. «Tener variantes es muy importante a la hora de afrontar un partido, porque te libera en muchos aspectos del juego cuando estás atascado», agregó en referencia a la importancia de un Plan B. Un as bajo la manga en forma de 4-2-3-1 que el técnico oviedista podría reservar para la segunda mitad del duelo de este domingo, ante un hipotético contexto adverso.

En busca de los tres puntos ya reodernó así sus piezas en la segunda mitad del duelo contra el Alcorcón el pasado sábado, al igual que en su intento de remontada en el Heliodoro Rodríguez López el 9 de marzo. Con Fabbrini integrado y Aarón Ñíguez totalmente recuperado de las molestias que le mermaron en las últimas semanas, el jienense cuenta con mimbres para aglutinar creatividad y juego entre líneas en el balcón del área rival en el choque en tierras gallegas.

En un ensayo en el que no participó Forlín por precaución, Mariga y Ramón Folch volvieron a componer esa dupla que ofreció un buen rendimiento en el último triunfo azul y Anquela mostró la capacidad de sus jugadores para mudar de piel en lo táctico. Desplazó a un central al carril de la zaga, adelantó al lateral y desplazó al extremo a zonas interiores. La llave maestra para abrir la puerta a un remozado engranaje táctico está en la media punta.

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