«No mato por nadie, pero moriría por estos colores»

Anquela aprovechó para dejar claro lo contento y satisfecho que está de sentarse en un banquillo como el del Real Oviedo

R. J. GARCÍA OVIEDO.

En la rueda de prensa de ayer, Anquela aprovechó para dejar claro lo contento y satisfecho que está de sentarse en un banquillo como el del Real Oviedo, que colma sus aspiraciones. El entrenador jienense fue muy claro al explicar que él disfruta y ama su trabajo y que «ahora mismo moriría por el Oviedo». «No mato por nadie, pero moriría por estos colores», hizo hincapié.

En este sentido, el técnico dijo que para él es «un lujo estar aquí, con estas instalaciones, un club serio, una afición de maravilla. Estoy donde quiero y donde he soñado estar mucho tiempo».

Además, Anquela explicó lo que es para él el fútbol y cuál es la receta para lograr los objetivos: «Seguir insistiendo, que todo el mundo vea hasta dónde podemos llegar, que no pidamos peras al olmo y que podemos competir ante cualquiera». Pero recordó que todo eso tiene que ser un compromiso de «todos y de verdad desde el primer minuto hasta que pite el árbitro».

El técnico volverá mañana al banquillo que le dio la oportunidad de protagonizar una de las gestas más recordadas del fútbol español, el 'Alcorconazo', del que ayer se cumplió el octavo aniversario. Con el actual técnico del Oviedo en el banquillo, el Alcorcón eliminó al Real Madrid de la Copa, con un 4-0 en el partido disputado en Santo Domingo y un 1-0 en el Santiago Bernabéu. Por ello Anquela deja claro que «mi vida está ligada al Alcorcón, hoy -por ayer- es una fecha que está marcada en la historia del equipo con letras de oro y tuve la suerte de participar en ella».

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