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Real Oviedo | Motivos para la ilusión azul

Hidi intenta controlar el balón durante el partidillo con los suplentes del duelo ante Osasuna del pasado domingo./ELOY ALONSO
Hidi intenta controlar el balón durante el partidillo con los suplentes del duelo ante Osasuna del pasado domingo. / ELOY ALONSO

Los de Anquela son el segundo mejor equipo del último mes y medio tras el Cádiz | El equipo ha pasado de estar a dos puntos del descenso a acercarse al 'play off' y alcanzar la séptima plaza, empatado con el sexto clasificado

RAMÓN JULIO GARCÍAOVIEDO.

La ilusión se ha instalado en el oviedismo en las últimas semanas y, en especial, tras la victotia del pasado domingo ante Osasuna. Es evidente que los resultados, cinco victorias en los seis últimos encuentros, son una de las claves pero también las sensaciones que está dejando el equipo son importantes para los aficionados que el domingo, tras una tarde de perros aguantaron en el campo para despedir al equipo con una gran ovación.

El primer motivo para la ilusión son los resultados: el Real Oviedo es el segundo mejor equipo del último mes y medio de competición, solo superado por el Cádiz. En las seis últimas jornadas los oviedistas sumaron 15 puntos, mientras que los gaditanos lograron un pleno, los 18 en juego. Ambos conjuntos han logrado mejores resultados que el propio líder, el Huesca, que en este tramo de la Liga acumula 13.

Los ovetenses han pasado de ocupar la decimoquinta posición de la tabla, a seis puntos del 'play off' y ocho del ascenso directo, a estar séptimos empatados con el sexto y a cuatro del ascenso directo. Tras la derrota ante el Alcorcón, los de Anquela solo tenían una ventaja de dos puntos sobre los puestos de descenso, mientras que ahora tienen diez.

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Otro de los pilares sobre los que se sustenta la ilusión es la sensación de que el técnico ha encontrado el sistema que mejor se adapta a las características de los jugadores y que ha convertido al equipo en un bloque mucho más sólido.

En su búsqueda de soluciones para los problemas que estaba teniendo el equipo, sobre todo en el aspecto defensivo, Anquela comenzó a trabajar con una defensa de tres centrales y dos carrileros, que poco a poco fue implantando en el equipo. El cambio fue progresivo. Primero fue adoptando el sistema en el transcurso de los partidos, como en el del Lugo, y luego pasó a ser el sistema elegido de inicio.

En los doce primeros encuentros el equipo había encajado y marcado los mismos goles, 15, mientras que en las seis últimas logró 12 y encajó siete. Además, tres de los recibidos fueron en el mismo encuentro, ante el Valladolid, la única derrota de esta racha.

El nuevo sistema ha permitido lucir a varios jugadores que, en la fase inicial del campeonato, contaban poco para el técnico. El primero de ellos el argentino Forlín, que es el nuevo líder de la defensa, desde la posición de libre clásico. Del mismo modo Diegui Johannesson y Mossa se han asentado en las bandas y su aportación al juego del equipo en las últimas jornadas está siendo decisivo. Una prueba de ello fue el gol de Diegui ante el Osasuna, que a la postre significó los tres puntos.

Además, el cambio en el dibujo, que el entrenador se ha negado reiteradamente a calificar como algo definitivo, también ha beneficiado a otros jugadores, como Saúl Berjón, que algo más liberado del trabajo defensivo en la banda por la ayuda de Mossa, ha ganado más protagonismo en la creación.

Otro de los pilares en que se apoya la mejoría del equipo es en la recuperación de jugadores. El equipo pasó de tener hasta ocho lesionados para algún encuentro y obligar al técnico a convocar solo a los disponibles, a tener varias alternativas. Además, eso se ha traducido en una mayor intensidad en los entrenamientos, propiciado por la competitividad. Un ejemplo fue la recuperación de Mariga, que jugó cuatro encuentros seguidos, pero luego Rocha le fue ganando la partida en las últimas jornadas y mejoró su rendimiento de forma sensible.

Lo que se podría considerar la 'segunda unidad' ha respondido para colaborar con la mejoría. Una evidencia de ello es que en la buena racha de seis encuentros el técnico no ha podido contar con un jugador que se antojaba imprescindible, el delantero Toché, lesionado y que no volverá hasta después del parón navideño. Ante la ausencia del murciano Linares tomó un papel protagonista y con cuatro goles y su trabajo defensivo ha hecho menos dramática de lo que se preveía la ausencia del murciano.

La irrupción de jugadores que parecía no iban a tener mucha presencia, como el caso de Yeboah, que en los tres últimos encuentros ha sustituido al lesionado Aarón, también ayuda al optimismo de la afición azul.

El conjunto de Anquela mejora tras las 18 primeras jornadas los números de la pasada temporada, con tres puntos más, aunque no iguala los de hace dos campañas de Sergio Egea, que sumaba dos puntos más.

En cualquier caso, el técnico no se sale de su mensaje de no mirar a largo plazo y solo piensa en el encuentro ante el Sevilla Atlético, además de insistir en que la más mínima relajación les llevará a la derrota.

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