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Real Oviedo

El idilio con el Tartiere sigue vivo

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Toché golpea el balón, con una espectacular chilena, para marcar el primer gol del Real Oviedo ante el Mallorca. / JUANJO CASTRO

  • Un gol de chilena de Toché y otro del debutante David Costas dan la victoria al Real Oviedo

  • Los azules empezaron bien, pero cedieron demasiado terreno tras el 1-0. Después, en la segunda mitad, el equipo de Hierro reaccionó

El idilio que mantiene el Real Oviedo con el estadio Carlos Tartiere no atiende a razones. Va más allá del juego del equipo y de cualquier otro condicionante. Los jugadores azules se impusieron ayer al Mallorca (2-1) con una espléndida y tempranera chilena de Toché y un gol del debutante David Costas a la salida de un córner.

El equipo de Fernando Hierro, que ya ha sumado 27 puntos como local y que se encuentra a las puertas del 'play off', ofreció un partido irregular. Se impuso en el juego en los minutos iniciales y, luego, no lo volvió a hacer hasta la recta final del encuentro. Además del buen debut de David Costas, las notas positivas que dejó el enfrentamiento fueron el rendimiento de Diegui Johannesson, titular por segunda vez, y el de Jonathan Vila, en el once inicial por primera vez en la temporada.

El Real Oviedo estrenó ayer dibujo de inicio. Fernando Hierro optó por mantener los cinco defensas que jugaron en la anterior jornada en Almería, pero cambió el resto del sistema de juego. En el centro del campo, Jonathan Vila, que llevaba 20 minutos jugados esta temporada, formó en el equipo inicial. Lo hizo acompañado por David Rocha. Susaeta y Saúl Berjón se situaron en los costados y Toché se convirtió en la única referencia en ataque.

El encuentro tuvo unos compases iniciales de adaptación a un terreno de juego que acusó la gran cantidad de agua caída en las horas previas. Además, la precauciones iniciales propiciaron la acumulación de jugadores en el centro del campo. En ese atasco, el conjunto oviedista empezó encontrando el camino por las bandas con las incorporaciones de los carrileros Diegui y Varela, que se sumaban con facilidad al ataque. La primera ocasión fue para los azules en un balón a la espalda de la defensa mallorquina que Toché aprovechó para batir a Cabrero. Sin embargo, el árbitro anuló el gol por un presunto fuera de juego que, cuanto menos, resultó bastante dudoso.

Los de Hierro firmaron una de las mejores jugadas de lo que va de temporada para adelantarse en el marcador. Saúl Berjón y Susaeta combinaron bien en la frontal del área y el balón acabó en la izquierda, desde donde Varela sacó un centro que llegó a Toché. El murciano aumentó su catálogo de goles esta temporada ya que, en esta ocasión, resolvió con una chilena ante la que nada pudo hacer el meta del conjunto insular.

Una vez más, los ovetenses volvían a ser letales en el área contraria y aprovechaban una de sus primeras ocasiones para adelantarse en el marcador. El partido ya estaba de cara y parecía que iba a ser fácil aprovechar que los de Javier Olaizola necesitaban dar un paso al frente. Pero, lejos de ello, el conjunto azul entró en una mala fase de juego y fue poco a poco cediendo terreno ante el Mallorca, que, sin hacer nada brillante, dominaba el encuentro y comenzaba a acercarse a la portería Juan Carlos, aunque sin ocasiones claras. Solo un disparo lejano de Brandon creó cierto peligro.

Incertidumbre en las gradas

El equipo de Hierro presentaba de nuevo problemas para tener posesiones largas y, además, algunas pérdidas de balón en el inicio de juego comenzaron a llevar la incertidumbre a la grada del Tartiere. La insistencia de los bermellones obtuvo su recompensa en una acción a balón parado, similar a la que costó el gol de los azules en Almería. En una falta lateral, Brandon cabeceó en el segundo palo y el balón cayó en el borde del área pequeña, donde el defensa central Raillo aprovechó para marcar.

Una vez más el equipo ovetense había hecho lo más difícil. Se había adelantado en el marcador, pero, después, desapareció y dio facilidades al rival, que acabó empatando.

En el inicio de la segunda mitad, el partido se mostró más abierto, con más idas y vueltas que en la primera mitad. Los azules cambiaron el dibujo a los diez minutos de la reanudación debido a la lesión de Verdés. En ese momento, Fernando Hierro retiró del campo al defensa central y dio entrada al delantero Linares. El equipo recompuso la zaga con cuatro defensas y reforzó el centro del campo con la presencia de Linares por detrás de Toché. Poco después, el técnico malagueño ajustó la defensa con la entrada de David Fernández por Varela. Chistian Fernández pasó al lateral izquierdo y el recién ingresado formó pareja en el centro de la zaga con David Costas.

El nuevo sistema hizo que el equipo mejorara y los oviedistas comenzaron a acercarse al área de Cabrero. Primero, Linares remató de cabeza un centro de Susaeta, que salió rozando el poste. Y, luego, Saúl Berjón forzó un saque de esquina. Susaeta botó el córner y el debutante David Costas cabeceó de forma inapelable para adelantar a los azules definitivamente.

El Mallorca ya no tuvo fuerzas para reaccionar. El Oviedo leyó bien entonces el partido. Jonathan Vila sacó fuerzas de flaqueza para aguantar el centro del campo con la ayuda del segundo debutante del día, Borja Domínguez, que sustituyó a Susaeta a diez minutos del final.

Lo único que dio emoción a los últimos minutos fue lo ajustado del marcador y un par de saques de esquina de los bermellones.

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