El Comercio
Real Oviedo
David Rocha.
David Rocha. / E. ALONSO

Los azules logran por primera vez no perder tras recibir un gol a domicilio

El punto del pasado viernes en Reus tiene un sabor especial para el Real Oviedo, que por primera vez en lo que va de temporada logró no perder a domicilio tras ponerse por detrás en el marcador.

Los jugadores dirigidos por Fernando Hierro, hasta ahora, cada vez que recibían un gol como visitantes acababan perdiendo el partido. El viernes, por fin, lograron que eso no fuera así, con todo lo que conlleva en el aspecto moral para lo que queda de temporada.

Lo que no han podido hacer hasta ahora los ovetenses en ningún partido es remontar. Las dos ocasiones anteriores en las que el equipo recibió primero un gol y no perdió fue en el Carlos Tartiere.

La primera de esas ocasiones fue ante el Numancia, que se adelantó en dos ocasiones en el marcador, pero al final el Oviedo empató a dos goles, con un tanto de Toché y otro de Callens en propia puerta.

También el equipo azul se puso por detrás en el partido ante el Lugo disputado en el municipal ovetense. Fue un partido similar al de Reus, con un mal primer tiempo, pero luego, en el segundo, el equipo carbayón reaccionó y logró el empate a falta de dos minutos para el final, con un gol del defensa Héctor Verdés.

Por el contrario, en favor del conjunto azul se registra que en solo una ocasión se adelantó en el marcador y luego acabó perdiendo. Fue en el encuentro de la primera vuelta ante el Getafe, cuando Lucas Torró logró el 0-1 a los diez minutos, pero luego, tras el descanso, Paul Anton y Jorge Molina le dieron la vuelta al marcador.

Otra de las circunstancias favorables del empate en Reus es que los ovetenses hicieron una mala primera mitad, similar a la de encuentros como los jugados en Huesca, Alcorcón y Sevilla, pero el equipo, a diferencia de aquellas ocasiones, se fue vivo al descanso. En Huesca y Sevilla el marcador al final de la primera mitad era de 3-0, mientras que en Alcorcón reflejaba un 2-0.

La plantilla ovetense llegó ayer por la mañana a Oviedo y nada más aterrizar se dirigió a El Requexón, donde el equipo tuvo la habitual sesión de entrenamiento regenerativa para los jugadores que disputaron más minutos, mientras que fue más intensa para el resto de integrantes.

El equipo azul tendrá descanso hoy y mañana y volverá al trabajo el próximo martes para comenzar a preparar el encuentro del sábado ante el Cádiz. En ese partido el técnico, Fernando Hierro, tendrá que buscar un sustituto para Lucas Torró en el centro del campo, ya que el valenciano vio la quinta tarjeta amarilla. La opción más probable es la de David Rocha, ya que Jonathan Vila sigue lesionado y no parece que pueda llegar al encuentro.

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