Real Oviedo
«Como pierdas la humildad estás muerto»

REAL OVIEDO

«Como pierdas la humildad estás muerto»

  • El técnico azul apela al «trabajo y la ambición» como bases para lograr el objetivo marcado para esta temporada

  • Hierro no quiere pensar en lo bueno que han hecho hasta ahora y solo se centra en el próximo encuentro

Los resultados avalan el buen momento del Real Oviedo, pero su entrenador tiene claro que lo que importa es el futuro, que pasa por el encuentro de mañana ante el Numancia y sobre todo por la forma de afrontarlo, con trabajo, esfuerzo y por encima de todo con humildad. «Para nosotros la humildad es vital. Como pierdas la humildad estás muerto», subraya Hierro.

El técnico malagueño considera que cada partido es una «historia distinta» e insiste en que «si no eres humilde en el fútbol no vas a ningún sitio». Hierro no oculta que los últimos resultados y la cantidad de puntos sumados hacen pensar que el actual es el mejor momento del equipo, pero insiste en que «no podemos vivir del recuerdo de Getafe o Cádiz. Tenemos que pensar que lo vamos a hacer mejor, entendiendo que tenemos margen de mejora».

En este sentido, como dijo en varias ocasiones, lo importante es pensar en que «cualquier domingo vamos a jugar un partido mejor, y esa es la ambición: mejorar como equipo desde la humildad, trabajo y ambición». Las sensaciones del técnico en ese aspecto son buenas por el comportamiento que el conjunto tiene en los entrenamientos. «El compromiso de saber que cada chaval se está dejando todo en el día a día. Esa es la suma, trabajo, humildad, esfuerzo y solidaridad», explica. Una vez que el equipo está mostrando esas virtudes como grupo, lo importante es mantenerlas y «seguir en esta dinámica», asegura el entrenador, que, no obstante, es consciente que «es fútbol y tiene cosas incontrolables, pero toda esa fuerza que genera un estado de ánimo como el de ahora vale hasta que empieza el partido».

El entrenador también incide en el mensaje de que deben mejorar cada día y cada partido y demuestra su ambición al señalar que quiere mejorar en «que encajemos menos, que marquemos más goles y que juguemos mejor». La base de esa evolución la encuentra en que «nos vamos conociendo más» y eso hace que estén preparados para poder levantarse si llegan momentos peores y de desconfianza. También recuerda cual es el objetivo, entrar en el 'play off', algo que tienen al alcance: «Tenemos que ser realistas y dejarnos la vida en el objetivo que creemos que podemos alcanzar. Vamos a pelear con todas nuestras fuerzas».

Una de las claves que el entrenador encuentra en la buena evolución del equipo en las últimas jornadas es que, tras el cierre del mercado de invierno, todo está mucho más claro en la plantilla. «Los meses de diciembre y enero siempre son complicados, hay un mercado y viene y va gente, no se cierra el grupo, hay muchos rumores y, a partir del 31, con Borja, cerramos la plantilla hasta final de temporada y eso tranquilizó mucho a todo el mundo», señala.

También apunta Hierro que a medida que se van dando los resultados «vas cogiendo confianza», pero insiste en que la plantilla es compacta y con un objetivo común: «Lo importante es que el grupo ya sabe que somos los que estamos y vamos a tirar hasta final de temporada».

En cada entrenamiento el entrenador advierte que el equipo está empujando y «hay una competencia sana», que le hace tener que dar muchas vueltas a las cosas para tomar decisiones. El malagueño considera que ese compromiso del equipo día a día, compañerismo y competencia sana «es lo que queremos los entrenadores y no tengo ninguna queja».

Hierro insiste en no mirar a la clasificación, ni mucho menos a la ventaja de seis puntos que tienen sobre el séptimo. «No quiero colchones, quiero estar en la tierra, sumar, sumar y sumar», indica.

En este aspecto, señala que no se trata de decir eso por quedar bien, ya que tiene claro que lo único que pueden hacer es «estar muy preparados, que no pase nada raro y tener las ideas claras. «Ya sabemos desde el equipo de trabajo como queremos afrontarlo», puntualiza.

Recuerda en este sentido el encuentro entre el Barcelona y el PSG. «En siete minutos cambió, es la grandeza de este deporte que nadie entendemos», concluye.