Real Oviedo

El técnico prefiere no hablar del estado del campo y agradece el apoyo de la afición

Fernando Hierro no quiso ayer entrar en un asunto que considera que no es cosa del club, como son los trabajos que se llevan a cabo en el terreno de juego del Carlos Tartiere. El técnico, al requerirse su opinión sobre el asunto, dijo que «prefiero ni preguntar por el campo, no sé si es una portería, la otra o el campo entero» y añadió que «no me preocupa mucho. Es lo que es, sabemos lo que tenemos».

Además, el técnico bromeó señalando que «si fuera por resultados lo dejaríamos así, que no fueran ni las máquinas». Pero quiso dejar claro que esa parcela «no es responsabilidad del club». «Todos sabemos de quién es el estadio, no es responsabilidad del Real Oviedo; por lo tanto nosotros a lo nuestro», indicó para concluir sobre este asunto que «si lo cambian perfecto y, si lo quieren mejorar, perfecto. Si no es así, no nos vamos a quejar».

En lo que sí fue muy claro el entrenador fue en su agradecimiento al apoyo de los aficionados, que se volverá a hacer patente mañana en el estadio de Los Pajaritos. Hierro señaló que «el sentimiento de esta afición es algo maravilloso y hay saber valorar que cogen un coche y se hacen cinco horas de carretera para ver a su club».

Por eso, el entrenador considera que para el equipo ese compromiso de los aficionados supone «un plus de responsabilidad, pero también sirve para darnos más fuerza». Ese apoyo, tanto en el Carlos Tartiere como en los últimos encuentros a domicilio, permite a los jugadores «saber lo que significa y mueve este club». A su juicio, parte de la grandeza de la entidad carbayona es «la afición y todo lo que nos rodea, entendemos que es así y lo agradecemos mucho».