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Juan Carlos despeja de puños ante su compañero David Fernández y el numantino Valcarce. / WIFREDO GARCÍA

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El Real Oviedo mantiene el listón

  • Los azules acumulan su sexta jornada invictos al empatar sin goles ante un atrevido Numancia

  • El conjunto carbayón resistió el empuje de los sorianos en la segunda mitad de un duelo en el que acusó su falta de fluidez para hilvanar acciones de peligro

En un duelo de caminos laberínticos hacia la portería rival, el Real Oviedo sumó un punto (0-0) en Los Pajaritos que le permite elevar a seis el número de jornadas que encadena sin sufrir el sabor amargo de la derrota. El Numancia quiso empujarle hacia ella en la segunda mitad, cuando consiguió asentarse en la mitad de campo de los oviedistas, pero el conjunto dirigido por Fernando Hierro demostró que ha elevado su nivel competitivo a domicilio y sabe salir indemne del cuerpo a cuerpo para amenazarle después como hizo con el remate de Michu, que provocó que los sorianos se tambaleasen a la entrada del último asalto.

Las ganas de frenar su hemorragia de derrotas y recuperar la ambición que reclamaba Arrasate en la víspera del choque se tradujo en la voluntad de asumir el control del balón por parte del conjunto local, sin que la situación incomodase a los carbayones. La única escaramuza que rozó la coraza azul en los primeros compases llegó tras un pase en profundidad de Casado a la carrera de Manu del Moral. Escorado en el área oviedista, sacó un disparo con la zurda al palo que Juan Carlos rebotó en lo que a lo postre se convertiría en uno de los acercamientos más peligrosos de la primera mitad.

A tirones, el Oviedo trataba de acercarse al área local, pero le penalizaba su falta de fluidez con el balón en los pies. Toché, sin apenas socios para incomodar a los centrales numantinos, consiguió despegarse de sus marcadores después de que Saúl Berjón luciese su cambio de ritmo. Aitor Fernández, muy atento a la jugada, conjuró el peligro con su despeje a saque de banda. Inofensivos a través de la elaboración más pausada, como reflejaba un Numancia académico en el inicio de la jugada y sin fiereza para asestar la dentellada en los metros finales, ambos equipos elevaban la sensación de peligro cuando asumían el atajo del envío largo en su avance territorial.

Respuesta oviedista

Eneko Capilla condujo sin que ningún oviedista saliese a su paso y desde el balcón del área sacó un zurdazo que terminó por encima de la portería de Juan Carlos. Los carbayones trataron de responder para salir de su letargo ofensivo con un saque de falta en campo propio por parte de David Costas. El envío del gallego lo enriqueció una combinación entre Saúl Berjón y Christian Fernández para que el lateral cántabro colgase un balón al segundo palo que Susaeta, demasiado vehemente, no pudo aprovechar al cometer falta sobre Casado en su pugna aérea.

Con el conjunto azul atascado cada vez que disfrutaba de la posesión, su rival trataba de aprovecharlo empujándolo hacia su área. Pablo Valcarce eludió la vigilancia de Christian Fernández con un gran control orientado, pero su zurdazo desde el vértice del área no logró dirigirlo entre los tres palos. El peligro se fue acentuado a balón parado. El envío desde el banderín de córner de Julio Álvarez lo peinó en su intento de despeje Toché y dejó el balón franco en el segundo palo para Manu del Moral, que sacó un remate que desviaron de nuevo a córner entre Juan Carlos y Christian Fernández.

Arreón numantino

El descanso espoleó a los sorianos, que pusieron el nudo en la garganta de los aficionados oviedistas con dos zarpazos que no hicieron sangre. El primero, a través de una cabalgada de Marc Mateu que no acertó a definir y a renglón seguido con un disparo de Manu del Moral, impreciso al culminar con un disparo que se fue rozando al poste un avance de Pablo Valcarce tras ganarle la partida a Christian Fernández.

Toché, frustrado ante la falta de apoyos, vio su quinta cartulina amarilla de la temporada al zancadillear a Dani Calvo después de perder su pulso con él en carrera y confirmó una tarde gris plomiza en Soria que le impedirá estar el próximo domingo en Vallecas. Mientras, el Numancia comenzaba a asentarse en torno al área de Juan Carlos. Un escenario que Hierro buscó modificar desde el banquillo al relevar a un apagado Borja Domínguez por Michu. A la entrada del internacional ovetense le siguió la retirada de la punta de la lanza soriana, Manu del Moral, que tuvo que retirarse del césped al sentir un pinchazo tras conectar un disparo desviado.

La pérdida de su referencia ofensiva no mermó el vigor ofensivo del conjunto de Arrasate, al que frenó la madera, encargada de negarle el gol a Julio Álvarez cuando su duro disparo desde fuera del área ya era inalcanzable para Juan Carlos. Los azules resistían las embestidas de un Numancia que se agigantaba a través de sus extremos. El del costado derecho, Pablo Valcarce, superó al recién ingresado Fernández y, antes de adentrarse en el área, soltó un latigazo que obligó al guardameta oviedista a exhibir su agilidad para mantener la igualdad en el marcador.

Los de Arrasate, más impetuosos que precisos, ganaban en confianza, pero los oviedistas encontraron la forma de amedrentarles y encontraron una ocasión dorada para llevarse los tres puntos. Unai Medina erró a la hora de medir el salto y dejó libre de marca a Saúl Berjón, que mostró su sangre fría dentro del área. Ante el achique de Aitor Fernández asistió a Michu, rápido para culminar la jugada con un taconazo que Dani Calvo evitó que se convirtiese en gol bajo palos. La jugada animó a los de Hierro, que hicieron aflorar las dudas de su rival para salir de Los Pajaritos con el vuelo estable.

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