El Comercio
Real Oviedo

El árbitro frena al mejor Oviedo

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El oviedista Christian Fernández, ante la meta de Dani Hernández, rodeado por, de izquierda a derecha, Alberto, Camille, Vitolo, Germán y Raúl Cámara. / ACAN

  • Superó al Tenerife y tuvo las mejores ocasiones, pero cayó víctima de un sorprendente penalti

  • El equipo de Hierro se mantiene en la quinta plaza, en puestos de 'play off', y tiene a su favor la diferencia de goles particular con los canarios

Una sorprendente pena máxima a favor de su rival, señalada por el colegiado gallego Pérez Pallás al cuarto de hora del partido, hizo que el Real Oviedo abandonara Tenerife con los bolsillos vacíos. Y eso pese a que el equipo que dirige Fernando Hierro realizó méritos más que suficientes para llevarse los tres puntos. Los oviedistas dominaron el partido del Heliodoro Rodríguez desde el gol tinerfeño y dispusieron de las mejores ocasiones, pero la actuación del portero local, Dani Hernández, impidió que ninguna subiera al marcador.

El partido de los de hombres de Fernando Hierro fue el mejor a domicilio en lo que va de temporada y, pese a la derrota cosechada, los jugadores carbayones se llevan la diferencia de goles particular a favor con los tinerfeños y se quedan quintos, con dos putos de ventaja sobre el séptimo clasificado de Segunda.

Fernando Hierro introdujo dos cambios en la alineación. Uno de ellos fue la presencia en el once de David Rocha en sustitución de Linares. Eso hizo que Susaeta pasara a jugar en la media punta como el jugador más próximo a Toché. Otra de las novedades fue la presencia de Fernández en el lateral derecho, lo que dejó a Diegui Johannesson en el banquillo.

Por su parte, el conjunto local también presentó sorpresas. La más destacada, sin duda, la titularidad, por primera vez en la temporada, del japonés Gaku. Además, Aitor Sanz adelantó su posición a la media punta.

El Tenerife quiso mandar de inicio en el partido y para ello usó los argumentos que se le conocen: los balones largos a Amath para tratar de aprovechar su velocidad. El conjunto azul, sin embargo, tenía estudiadas esas acciones y no pasó por problemas. La presencia de Susaeta en la media punta sirvió como ayuda a Toché para tapar la salida de balón de los locales, mientras que Nando trataba de explotar su velocidad por la izquierda.

El encuentro, no obstante, dio un giro al cuarto de hora con una sorprendente decisión del árbitro Pérez Pallás, que señaló un penalti que solo él pareció ver. Ni siquiera los jugadores sabían qué protestar ya que no se había producido ninguna acción, en principio, punible. Alguno de los futbolistas locales, de hecho, se habían ido pensando que había señalado falta en ataque. La pena máxima, en cualquier caso, la ejecutó el exoviedista Aitor Sanz y, aunque el meta Juan Carlos acertó el lado del lanzamiento y llegó a meter la mano, el balón se alojó en el fondo de la red.

El gol espoleó a los azules, que, lejos de venirse abajo, reaccionaron y pasaron a dominar el partido por completo. Fueron los mejores minutos del equipo como visitante en lo que va de temporada. Buena prueba de ello fue que, hasta el final del primer tiempo, los jugadores de Hierro lanzaron cinco saques de esquina y tres faltas en la frontal del área. Sin embargo, el acierto del portero Dani Hernández evitó que los oviedistas pudieran igualar el marcador.

El Real Oviedo tenía el balón y llegaba por el centro y por la izquierda una y otra vez. La primera ocasión clara tuvo su origen en una falta cometida sobre Toché sobre la línea, que lanzó Susaeta, pero Dani Hernández metió la mano lo justo para mandar a saque de esquina. El partido era un monólogo de los azules, que volvieron a disponer de una ocasión con los mismos protagonistas que la anterior. Susaeta, tras un recorte en el vértice del área, tiró ajustado al palo para que nuevamente Dani Hernández despejara.

Dani Hernández, protagonista

El Tenerife se mostraba incapaz de salir de su campo y el meta azul Juan Carlos era un espectador más de cómo sus compañeros acumulaban méritos para empatar. Pero el gol no llegaba. La primera mitad se cerró con una nueva ocasión para los visitantes. Un remate de Lucas Torró obligó a Dani Hernández a lucirse. Tocó lo justo el balón para que, tras pegar en el larguero, saliera a córner.

Tras el descanso, las cosas no cambiaron y los oviedistas siguieron dominando el partido ante un conjunto chicharrero que ni en los contraataques hacía peligro. Los azules mandaban en el centro del campo y seguían poniendo en apuros a la zaga local. Un remate de Christian Fernández lo sacó bajo los palos el defensa Carlos Ruiz.

Fernando Hierro movió el banquillo y dio entrada a Saúl Berjón por Nando y, poco después, Linares sustituyó a David Rocha. El recién entrado pasó a jugar en punta y Susaeta se desplazó a la derecha del centro del campo.

Al conjunto carbayón solo le faltaba el acierto en el último pase, ya que el resto de las facetas del juego las tenía controladas. La insistencia azul tuvo otra vez el premio de una nueva ocasión, pero otra vez Dani Hernández fue decisivo. Toché recibió en la frontal y encaró al portero, que volvió a ser providencial.

Hasta el final del encuentro, el conjunto azul lo siguió intentando, pese a una labor arbitral que en muchas fases del encuentro estuvo a punto de desquiciar a los jugadores ovetenses.

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