Real Oviedo

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El jugador ovetense Michu disputa el balón ante Tito, del UCAM. / M. ROJAS

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Suma y sigue en el Tartiere

  • Los oviedistas suman ante el UCAM la séptima victoria consecutiva como conjunto local

  • Un gol de Toché a los dos minutos abrió el camino del triunfo de los azules, que fueron muy superiores al rival en todas las facetas

El Real Oviedo sigue intratable en el Carlos Tartiere y ayer logró la séptima victoria consecutiva, tras imponerse 2-0 al UCAM. Los ovetenses encarrilaron pronto el encuentro, con un gol de Toché a los dos minutos, luego controlaron bien el juego y apenas concedieron ocasiones de gol. En el tiempo añadido Borja Domínguez hizo el definitivo gol con el que acabó el partido.

Los azules dominaron todo el partido gracias a su superioridad en el centro del campo y Toché volvió a ser decisivo, aprovechando la primera ocasión que tuvo. El portero local apenas tuvo trabajo en los 90 minutos. La victoria deja al Real Oviedo en la cuarta plaza de la clasificación, con dos puntos de ventaja sobre el Huesca, séptimo clasificado.

Fernando Hierro volvió a utilizar un sistema con dos delanteros, con Linares como pareja de Toché, mientras que Saúl Berjón regresó al once, en sustitución de Nando. El resto del once fue el mismo que perdió en Tenerife.

El partido no pudo empezar mejor para los ovetenses, que solo tardaron dos minutos en adelantarse en el marcador. Toché corrió a un balón largo al área, se adelantó al defensa y se plantó solo ante Fernando, al que superó con un disparo ajustado al poste.

El gol, que se perdieron muchos aficionados que estaban acomodándose en sus asientos, puso de cara el partido para los azules y dio un giro al el escenario inicial, en el que se preveía un UCAM que esperaría en su campo para aprovechar alguna contra.

Los murcianos tuvieron un tímido intento de reacción que no les sirvió más que para activar una buena versión del Real Oviedo, que combinaba bien en el centro del campo y llegaba con peligro a la portería contraria. Susaeta lo intentó en un lanzamiento que Fernando detuvo sin problemas, mientras que los visitantes solo se acercaban a Juan Carlos en lanzamientos de saque de esquina, la mayoría de ellos en rebotes, no por llegadas peligrosas.

Los ovetenses mandaban en el centro del campo y, desde ahí, en el partido. Los jugadores dirigidos por Hierro ganaban las disputas y cuando recuperaban el balón se plantaban en el área murciana con un par de pases.

La tarde estaba resultando placentera en la grada para los aficionados que no veían a su equipo pasar por apuros, al igual que en el terreno de juego, donde los carbayones dominaban todas las facetas. Susaeta, pese a partir de la banda, se metía hacia dentro y era el encargado de enlazar con los delanteros. Solo algunos errores en los metros finales les impedían crear más peligro ante un UCAM que no acababa de encontrar su sitio en el campo. Juan Carlos no tuvo que intervenir en toda la primera mitad, mientras que Fernando pasó por apuros en varias ocasiones.

El descanso no hizo que cambiara el panorama y el control del juego seguía del lado de los azules, quienes con el balón en su poder apenas pasaban por apuros.

El Real Oviedo tuvo un contratiempo cuando Christian Fernández tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado. Su plaza la ocupó David Fernández, que pasó a formar pareja en el centro de la defensa con Verdés, mientras que David Costas se fue al lateral izquierdo.

También Francisco aprovechó para realizar dos cambios, dando entrada en el campo a Nono y Basha, por Manu Sánchez y Juande, intentando así recuperar el centro del campo que tenía perdido.

Eso propició que Hierro también moviera ficha para reforzar el centro, con la inclusión en el campo de Borja Domínguez en sustitución de Linares.

El decorado del encuentro apenas se movió, con un UCAM que no era capaz de pasar del centro del campo con el balón controlado, mientras que los azules seguían llegando al área de Fernando, aunque sin generar ocasiones claras para marcar.

Daba la sensación de que estaba más cerca de llegar el segundo gol de los ovetenses que del empate visitante, ya que los de Francisco no tenían vías por las que acceder al área local. La presencia en el centro del campo de Borja Domínguez facilitó que los azules tuvieran más control del juego y las posesiones largas eran la mejor forma de impedir que el UCAM pudiera inquietar a Juan Carlos, que tampoco en la segunda mitad tuvo trabajo.

Los murcianos se volcaron en los últimos minutos, pero sin demasiado acierto y se desprotegieron, lo que aprovecharon los ovetenses para hacer el segundo gol. Previamente tuvo Michu una ocasión clara, pero Fernando la detuvo. En la siguiente acción Saúl Berjón sirvió a Michu, quien asistió un buen balón para que Borja Domínguez, desde el borde del área, batiera a placer a Fernando.