El Comercio
Real Oviedo
Fernando Hierro anima a sus futbolistas durante el partido.
Fernando Hierro anima a sus futbolistas durante el partido. / D. MORA

Hierro avisa sobre los arbitrajes: «Hay cosas que no nos terminan de gustar»

  • «El primer gol recibido nos afectó mucho porque llegó cuando el partido estaba como queríamos y como habíamos planteado»

Fernando Hierro llevaba 33 jornadas sin hacer referencia a los arbitrajes, pero ayer en Lugo, de forma pausada y serena, sí dejó caer que hay «determinadas cosas que no nos están terminando de gustar». No quiso entrar en más detalles, pero en la mente del técnico está el penalti de Tenerife y el gol anulado ayer a Toché que los jugadores azules aseguraron que era válido. En referencia al encuentro, Hierro destacó que el gol del empate lucense les hizo mucho daño, pero que el equipo asturiano compitió bien y tuvo raza y carácter.

El técnico, que hasta ahora había rechazado pronunciarse sobre la labor arbitral, sin ser preguntado por ello afirmó que «soy tranquilo, no me gusta meterme en la vida de los demás, no me gusta meterme ni con los árbitros, ni con nada, preferimos ser educados, pero hay determinadas cosas que no nos están terminando de gustar».

El técnico, de forma calmada apuntó que lo decía de forma «educada, sin reprocharle a nadie», para añadir que «primero he hecho un análisis de fútbol y después un análisis de lo demás, en lo que hay determinadas cosas que no nos terminan de gustar».

«No queremos justificar una derrota con nada, pero no estamos contentos con determinadas cosillas», añadió Hierro. Además, el técnico quiso dejar al margen de la polémica a los jugadores: «El vestuario está fuera de esas cosas, para eso estoy yo que soy el entrenador».

En cuanto al desarrollo del encuentro, el técnico indicó que «el primer gol nos ha afectado mucho porque llegó cuando el partido estaba como nosotros queríamos, como habíamos planteado».

El malagueño aseguró que hasta el empate el Real Oviedo le estaba gustando mucho «con posesiones mucho más largas, teniendo alguna que otra oportunidad también, pero el gol nos ha hecho dudar». Esto es lo que más preocupa al entrenador, ya que considera que «una acción buena del rival no puede ser que nos cambie tanto». Lo que sí le gustó fue el arreón final de los suyos: «El equipo tuvo raza y carácter y peleó hasta el último minuto. En eso no hay ningún reproche».

Una de las cosas que lamentó el técnico de la derrota fue la decepción para los aficionados. «Te da impotencia saber que el día era el ideal, que era idóneo con toda la gente que ha venido. Se lo agradecemos a nuestra afición el viaje y el apoyo y nos duele», comentó.

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