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Real Oviedo | Una prueba de altura para cicatrizar la herida

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Michu celebra el gol en el duelo de la primera vuelta contra el Levante disputado en el Carlos Tartiere. / MARIO ROJAS

  • «La dinámica fuera de casa ha cambiado, lo que nos falta es ganar», indica Fernández antes de visitar el feudo del Levante, único estadio sin triunfos visitantes

Solo los catorce triunfos del Levante superan la conexión victoriosa que mantiene esta temporada el Real Oviedo con el Carlos Tartiere. Apenas seis puntos han cedido los granotas en su feudo, donde ningún equipo visitante ha logrado la victoria a lo largo de esta campaña.

Brillantes guarismos que ilustran el calibre del desafío que afrontará este sábado el Real Oviedo, que salió victorioso del envite de la primera vuelta ante el líder. Ese convincente triunfo el pasado 19 de noviembre fue la respuesta inmediata de los azules al varapalo sufrido en Huesca, con una goleada que originó una sangría a domicilio a la que costó encontrar remedio.

El triunfo en Anduva marcó un punto de inflexión en la competitividad como visitante del conjunto carbayón, que ha ido cicatrizando desde entonces una herida que recibiría una gigantesca aceleración en su proceso de sutura con una victoria de tronío este fin de semana. «La dinámica fuera de casa se ha cambiado, estamos en una buena y lo que nos falta es ganar», expone José Fernández, que, ante las bajas de Varela y Christian Fernández, se postula como lateral izquierdo en un duelo que él y sus compañeros afrontan «con mucha ilusión», aunque sin obviar la dificultad de acudir a un escenario huérfano de triunfos visitantes esta campaña.

«Son jugadores de Primera División. La regularidad que llevan en la Liga es por algo», analiza el lateral cordobés, ajeno a cualquier tipo de euforia presente en Orriols ante la cercanía de certificar su regreso a la élite del fútbol nacional. «Soy de los que piensan que hasta que matemáticamente no se ha ascendido no hay que celebrar nada», recuerda, esperanzado en que las bajas que sufre Fernando Hierro no mermen las opciones de sacar algo positivo del Ciutat de Valencia: «Hay que imponerse a todo eso y afrontar el partido con los que estamos, que seguro que vamos a dar el cien por cien de cada uno».

Con el firme propósito de aumentar una pobre cosecha de trece puntos a domicilio, los azules preparan el asalto al fortín del líder conscientes de que necesitan trasladar a su casillero la mejoría en el juego plasmada en Tenerife, donde completaron sin premio final la actuación más destacada a domicilio este curso. La cumbre a escalar es de órdago, ya que en la otra mitad del rectángulo de juego aguarda el Levante, un solvente inquilino del ático de la tabla clasificatoria que, aunque menos visibles, también esconde grietas.

Sus puntos flacos han aflorado en su camino casi inmaculado esta temporada frente a los candidatos al ascenso. De sus siete duelos disputados hasta la fecha frente a los conjuntos que copan las plazas de ascenso directo y 'play off', los valencianos han tropezado en seis de ellos, con un balance de tres derrotas, el mismo número de empates y un único triunfo en casa ante el Tenerife.

«Tenemos que estar muy tranquilos y que el ansia de ganar no nos pueda», expresa uno de los veteranos del vestuario levantino como José Luis Morales acerca de la gestión del último paso de su equipo hacia Primera. Los obstáculos frente a los que ha tropezado el conjunto granota en su feudo esta temporada guardan el mismo perfil, un orden defensivo espartano que ha guiado la mayor parte de las alegrías oviedistas en esta campaña. Con escasas concesiones en torno a su meta ya secaron en Montilivi al Girona los azules, que frente al equipo que menos goles recibe en su estadio saben que cada error es más complicado de subsanar.

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