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Real Oviedo

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Las ráfagas del Oviedo no aplazan la fiesta

  • El Levante logra el ascenso, a seis jornadas del final, con un juego eficaz que ayer dejó patente

  • El gol en un saque de esquina al inicio de la segunda mitad supuso la derrota de los azules, que siguen en 'play off' pendientes del Huesca

El Real Oviedo tuvo que asistir finalmente a la celebración de la fiesta del ascenso del Levante. El conjunto que dirige Fernando Hierro cayó por la mínima en un partido con altibajos, en el que los locales fueron los que disfrutaron de las mejores ocasiones, varias de ellas desbaratadas por la buena actuación del guardameta Juan Carlos.

Los oviedistas, que mañana pueden salir de los puestos de 'play off' si el Huesca suma tan solo un punto, tuvieron el control en algunas fases del encuentro, en las que, sin embargo, no generaron demasiadas ocasiones, mientras que los hombres del gijonés Juan Ramón López Muñiz, en los momentos en que estuvieron mejor, sí fueron capaces de tenerlas y crearon mucho peligro.

Los mejores minutos de los ovetenses fueron tras recibir el gol, cuando pasaron a tener el dominio del partido e, incluso, disfrutaron de ocasiones para poder lograr el empate.

El conjunto azul salió con ímpetu al campo y ofreció unos minutos iniciales en los que parecía que iba a mandar en el enfrentamiento. Sin embargo, fue un espejismo ya que el Levante pronto tomó el mando y dispuso de dos buenas ocasiones para adelantarse en el marcador.

Los oviedistas volvían a tener problemas para mantener el balón y las continuas pérdidas en el centro del campo eran aprovechadas por los valencianos para correr hacia la portería azul. El único que parecía capaz de manejar el balón era Susaeta, pero no tenía apoyos para combinar. Al final, el recurso volvía a ser mandar balones sobre Toché, que mantuvo una lucha desigual con los centrales.

El inicio del segundo tiempo tuvo alguna similitud con el primero ya que los oviedistas volvieron a salir mejor que el rival. Sin embargo, otra vez fue otro espejismo. El Levante anotó en un córner. Campaña puso el balón al área y Postigo entró libre de marca para cabecear al fondo de la red. El gol premiaba a los locales, que habían dispuesto de más ocasiones que los azules.

Cumplida la hora de partido, los oviedistas dominaban y tenían presencia en el área contraria, pero las ocasiones no terminaban de llegar.

El Levante estaba entregado en la defensa del gol que les daba el ascenso y no pasaba del centro del campo. Las llegadas de Diegui Johannesson y Susaeta por la derecha permitían poner balones al área, pero no encontraban rematador. Cuando el encuentro estaba a punto de finalizar, Hierro metió en el campo a Linares por Jon Erice para buscar el gol del empate y esa ocasión llegó en el añadido con un remate de Nando en un saque de esquina. Pero el balón salió por encima del larguero.

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