El Comercio
Real Oviedo

Solo falló el equipo

  • La afición animó durante los 90 minutos, pero despidió a los suyos con silbidos al final del partido

Al final solo falló el equipo, que decepcionó con su juego. El fuerte chaparrón de agua que cayó en Oviedo dos horas antes del partido hacía presagiar un terreno de juego en malas condiciones y una escasa presencia de aficionados. Al final ni lo uno ni lo otro, el campo presentó un magnífico estado y aguantó bien el agua, mientras que los aficionados volvieron a responder, ya que casi había 15.000 espectadores en un viernes.

El grupo Symmachiarii, ubicado en la zona donde la próxima temporada estará el fondo de animación, estuvo con el equipo y llevó la iniciativa en el aliento al equipo. Los ánimos fueron en aumento tras recibir el gol, cuando el equipo más lo necesitaba.

Los trabajos en el césped en los minutos previos fueron efectivos y el campo evidenció una importante mejoría que ya venía mostrando en las últimas jornadas. En la previa del encuentro en las gradas uno de los temas de conversación más repetido era el comunicado de la Delegación del Gobierno sobre las deficiencias de seguridad del estadio. En la mayoría de los casos sorprendía el momento y que coincidiera con el anuncio de que la grada de animación se vaya a poner en marcha el próximo año.

En las filas alfareras formó un viejo conocido de la afición oviedista, el defensa camerunés Owona. El jugador saludó a su llegada a David Fernández, único superviviente en la plantilla de la temporada 2011-2012, la última en la que estuvo en el conjunto azul. El defensa fue aplaudido por los aficionados azules hasta que cometió una falta sobre Toché, que le costó la tarjeta amarilla al camerunés.

Quien se llevó una pitada cuando saltó al campo, al inicio de la segunda mitad, fue el exsportinguista Pablo Pérez. Al final también el equipo azul fue despedido con silbidos.

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