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Tejera aleja al Real Oviedo del 'play off'

  • Tras adelantarse en la primera mitad, en la segunda los carbayones desaparecieron del campo y dieron todo tipo de facilidades al rival

La alineación del Real Oviedo presentó más novedades de las previstas, ya que fueron cuatro los cambios con relación al último encuentro. Además de la obligada presencia de David Fernández en el centro de la defensa, por el lesionado Verdés, volvió al once Susaeta, mientras que las sorpresas fueron la presencia de Carlitos y Nando en el equipo. Susaeta ocupó la banda derecha del centro del campo, mientras que Nando la media punta y Carlitos, en su primera titularidad, el costado izquierdo.

El encuentro comenzó, como correspondía a la versión más ofensiva del equipo azul, con presión en la salida de balón de los locales. Lo que estaba claro es que los azules apostaban por la velocidad y tenían al Nástic encerrado en n su campo. Nando ayudaba a Toché a la hora de tapar el inicio de juego de los locales y eso facilitaba el trabajo del centro del campo.

Una falta que sacó Jon Erice sobre Susaeta la puso el eibarrés al área donde el uruguayo Carlitos llegó para, tirándose, empujar al fondo de la red y anotar su primer gol con la camiseta azul. Los ovetenses aprovecharon su primera oportunidad para adelantarse en el marcador y encarrilar el encuentro.

Los locales acusaron el golpe y eran un manojo de nervios, mientras que los de Hierro se hacían definitivamente con el control del partido.

Una prueba del desconcierto de los locales fue la jugada que supuso el segundo tanto de los azules. El portero Reina salió del área a despejar un balón, tropezó con su compañero Bouzón y el balón cayó a los pies de Toché. El goleador extremeño aprovechó el regalo, con un disparó a portería que pese al intento de Molina de despejar en la línea se acabó colando en la portería local.

El conjunto azul ponía el encuentro de cara y además, la afición local silbaba a los suyos. Juan Merino retiró del campo a Bouzón para dar entrada a Valentín en el lateral derecho, lo que era una muestra de la desconfianza del equipo.

Los azules tenían completamente controlado el partido, ya que pese a que el conjunto local lo intentaba, el conjunto carbayón creaba mucho peligro en las contras y pudo marcar el tercero en una acción de Nando, que muy activo, mandó demasiado cruzado su disparo.

En la primera mitad Juan Carlos no tuvo que intervenir, mientras que los azules, con un juego más vertical de lo habitual generó ocasiones para dejar sentenciado el encuentro. Además de las facilidades que dio el Nástic, el Real Oviedo fue de inicio un equipo ambicioso que salió a por los tres puntos y eso se tradujo en campo, con un dominio claro del juego.

El Nástic salió en la segunda mitad mucho más entonado que en la primera y con el ánimo de buscar un gol que le metiera en el partido. Los ovetenses trataban de dormir el partido y esperar que con el paso de los minutos llegara alguna ocasión a la contra para acabar de sentenciar. Un remate de Jean Luc, tras un saque de esquina fue la acción más peligrosa de los catalanes.

Diegui Johannesson pudo hacer el tercero en un contraataque, pero su disparo se fue cruzado. El conformismo azul tuvo su consecuencia, que fue un gol de los locales. Un balón desde la derecha lo aprovechó Tejera al borde del área para batir a Juan Carlos con un fuerte disparo.

El partido entró en una nueva fase, con un Nástic volcado y un Real Oviedo al que le entraron las dudas que antes habían tenido los catalanes. Al equipo le faltaba el temple para tener el balón y hacía el partido de ida y vuelta que no le convenía. Hierro recompuso el equipo dando entrada a Jonathan Vila por Susaeta, pasando Jon Erice a una posición más adelantada para la presión y con Nando a la derecha.

Los ovetenses seguían sin tener el balón y eso se traducía en que el Nástic acechaba y así logró el premio del empate con un nuevo gol de Tejera, también con un disparo desde la frontal.

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