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Real Oviedo | El trazado de una jugada a tres bandas

Huesca. David Ferreiro pugna por el balón con Javi Hervás
Huesca. David Ferreiro pugna por el balón con Javi Hervás / AVELINO GÓMEZ
  • «No hay que desechar absolutamente nada», indica Enrique Martín, que completó con Osasuna una carambola como la que necesita el sábado el Real Oviedo

  • Los premios individuales del Levante alimentan la esperanza de que el Huesca salga derrotado

El Real Oviedo desempolva la mesa de billar francés para mantener viva su esperanza de continuar luchando por el ascenso a Primera. Los azules se aferran a una jugada certera a tres bandas, con seis tacos presentes en una última partida que se disputará de forma simultánea en el Martínez Valero, el Ciutat de Valencia y el José Zorrilla.

A partir de las ocho y media de la tarde del próximo sábado comenzarán noventa minutos preñados de variables para alimentar el sueño del oviedismo o transformarlo en decepción por quedarse a la orilla del 'play off'. Con una desventaja de dos puntos respecto a la anhelada sexta plaza escuchará el pitido inicial el conjunto dirigido por Fernando Hierro, que necesita agregar a su triunfo sobre el Elche la complicidad del Levante y del Cádiz para superar al Huesca y el Valladolid.

Una suerte de efecto mariposa que encuentra su trayectoria precedente en el ascenso a Primera que completó la pasada temporada Osasuna, tras un desafío a los pronósticos gestado en una conjura tras la penúltima semana de campeonato liguero. «Perdimos en casa contra el Huesca. Todo el mundo estaba abatido y a mí me dio por decir que aún nos quedaba una bala en la recámara. Al final entre lo nuestro y lo de los demás se dio», recuerda Enrique Martín, al frente del conjunto navarro que se encaramó sobre la bocina a la sexta plaza tras su abultado triunfo en el Tartiere y la goleada recibida en Palamós por el Zaragoza ante un Llagostera ya descendido.

«Entras el sexto y resulta que hacemos un 'play off' de ensueño. Esos cuatro partidos fueron los mejores del año, por eso no hay que desechar absolutamente nada», indica el técnico navarro, todavía con ecos de incredulidad por el desenlace del pasado curso en Segunda. «Lo piensas y que el Zaragoza no fuese capaz de empatar como mínimo parece imposible. Aquí todo el mundo va a competir hasta el último día», remata el técnico, beneficiado por la goleada endosada por su equipo a un conjunto oviedista que venía de sufrir un mazazo anímico como el que recibió el pasado domingo el Elche con su descenso.

«En su fuero interno querrán acabar bien, pero mentalmente están en un 50 respecto a 100 con el Oviedo», expresa el exentrenador osasunista. El Valladolid-Cádiz, con los pucelanos bajo la sombra de su derrota en Reus y un rival que define su lugar en la tabla, es el otro factor en la ecuación de los azules, que esperan encontrar un aliado en el Levante, que con la temporada ya sellada a nivel colectivo gracias al ascenso espera poner el broche dorado con los premios individuales para Roger y el meta Raúl Fernández frente al Huesca.

El ariete, entre algodones por una microrrotura muscular, necesita más goles para deshacer el empate con Joselu e imponerse el pulso que mantienen por convertirse en el máximo artillero de la categoría, mientras que el cancerbero vasco necesita sumar un nuevo encuentro con la portería a cero para superar a Edgar Badía en el coeficiente y finalizar como el guardameta menos batido de Segunda. A esas motivaciones se enfrentará el Huesca, que parte con ventaja en la lucha por la última plaza del 'play off', pero tendrá que defenderla visitando un escenario que no ha registrado triunfos visitantes esta temporada. «Nosotros reflexionamos sobre qué podíamos hacer y lo único que estaba en nuestra mano era ganar y esperar. Con esa naturalidad lo afrontamos, no puedes perder energía en fijarte si gana el Levante o el Valladolid», recuerda Enrique Martín sobre la complicada jugada a tres bandas necesaria para la ilusión oviedista.

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