El Comercio
Real Oviedo

REAL OVIEDO

Real Oviedo | El maratoniano azul cambia el paso

fotogalería

Lucas Torró trata de dejar atrás en carrera a Toché y Nando durante el entrenamiento. / ELOY ALONSO

  • El alicantino, jugador de campo del Real Oviedo que más minutos acumula con 3.356, señala que «hay equipos que tienen la presión de ganar y pueden pinchar»

  • Lucas Torró busca un cierre de campaña feliz tras sufrir dos descensos con el Alcoyano y el Castilla

Ganar y esperar. Los dos infinitivos parecen conectados de manera magnética esta semana para la plantilla y la afición del Real Oviedo, después de que el triunfo ante el Sevilla Atlético y los tropiezos del Valladolid y el Huesca deparasen un halo de esperanza para los oviedistas de cara al desenlace del campeonato liguero.

«Nos creían muertos hasta ahora y la verdad que lo tenemos muy difícil, pero tenemos opciones y mientras las haya no podemos bajar los brazos», señaló en el regreso al trabajo en El Requexón Lucas Torró para destacar el cambio de escenario experimentado en apenas una semana para los azules. «Hay que tener esa esperanza y ojalá se cumpla», expresó el centrocampista de Cocentaina, la localidad alicantina próxima al feudo del Alcoyano, el equipo al que acompaña una leyenda de una superlativa moral como la que requiere la maniobra que necesita el Real Oviedo este sábado para encaramarse a la sexta plaza.

En ese club siempre ligado al espíritu luchador vivió el joven pivote su primera toma de contacto con la categoría, que le sirvió como trampolín para su llegada al Real Madrid y le otorgó una experiencia en la división de plata del fútbol español a la que a menudo alude para expresar la importancia de no desfallecer aunque los resultados no acompañen. «La Segunda tiene esto, te da oportunidades hasta el final», recordó el mediocentro, que en su primera temporada en el Castilla vio cómo el filial madridista llegó al ecuador del campeonato liguero colista a seis puntos de la permanencia y mantuvo sus opciones de eludir el descenso hasta la última jornada.

«Cuando llegas a los últimos partidos y no dependes de ti mismo es complicado, pero teniendo opciones hay que pelear hasta el final», señaló Torró, quien desea hacer bueno el dicho popular que sostiene que a la tercera va la vencida para resarcirse vestido de azul de los dos descensos sufridos con el Alcoyano y el Castilla. Dos reveses en los que todavía no tenía el protagonismo que ha asumido con su cesión al Real Oviedo en una temporada que confía en no cerrar este sábado.

«Ojalá no sea el último partido y podamos jugar más de 'play off», aseveró el alicantino, con la esperanza de sumar más minutos a los 3.356 que acumula esta campaña, repartido en 38 jornadas, 37 de ellas como titular. Guarismos que le convierten en el jugador de campo oviedista que más tiempo ha estado sobre el terreno de juego para erigirse en el maratoniano azul, que persigue una recta final exitosa en esa carrera de fondo que jugadores y técnicos observan en la Segunda División.

«El equipo está con esperanza y motivado», confesó respecto a la forma de encarar la última jornada el centrocampista de 22 años, que reconoce una sensación de «rabia e impotencia» por haberse instalado en la parte de privilegio de la tabla durante la mayoría del curso y durante el tramo final haber bajado «un poco el nivel». Un descenso en el rendimiento que provocó que el pasado domingo la grada del Carlos Tartiere abroncase a algunos jugadores durante el sueño ante el Sevilla Atlético. «En la situación que estábamos era normal que la gente expresara lo que sentía. Para lo bueno y para lo malo siempre están ahí», señaló el mediocentro, que prefiere extraer una lectura positiva y recordó que «si la gente aprieta nosotros tenemos que apretar más».

Segundo futbolista de la categoría que más balones recupera tras el mallorquinista Héctor Yuste, no es ajeno a la casi utópica posibilidad de que el Huesca no puntúe en Valencia y el empate del Valladolid en Cádiz permita alcanzar a los oviedistas la sexta plaza con un 0-7 en Elche. «Cuantos más goles se puedan meter mejor. Si hay un empate necesitamos siete. Ojalá, pero lo importante es ganar», afirma sobre unas cábalas en las que en ningún caso caben otro resultado diferente al triunfo oviedista en Elche.

«Entonces no salimos de aquí (por El Requexón). Si pasa eso sería pa' matarnos, esperemos que no. Tenemos que ganar, que se lo debemos también a la afición, y esperar», indicó con sinceridad el futbolista a préstamo por el Real Madrid, que aunque reconoce que está «muy contento con la afición, con el club y con la ciudad» de Oviedo, no piensa más allá de la jornada definitiva. «Está claro que es difícil, pero es fútbol y todo puede pasar. A lo mejor hay equipos que tienen la presión de ganar y pueden pinchar», indicó esperanzado el infatigable azul, con la esperanza de cambiar el último paso en su andadura en Segunda.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate