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Real Oviedo | «El club necesita un proyecto, visión, saber a dónde quiere ir y cómo lo quiere conseguir»

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Fernando Hierro hace un gesto con los brazos durante la sesión preparatoria de ayer, en el Requexón. / ELOY ALONSO

  • Fernando Hierro repasa la situación del club desde su llegada e insiste en que su futuro no se decidirá hasta el final de la competición

La rueda de prensa de ayer de Fernando Hierro tuvo un cierto tono de despedida. El técnico hizo un repaso de lo que ha vivido a lo largo de toda la temporada. Sin embargo, el técnico deja claro que la decisión sobre su futuro está aplazada al momento en que termine la competición y será entonces cuando se reúna con el club.

El técnico lamentó que en el Oviedo se sepa todo y también deslizó que había tenido que asumir más funciones que la que le corresponde como entrenador, algo que indicó había hecho «gustoso» porque le gusta afrontar responsabilidades y «mirar a la gente a la cara». Además, señaló que lo que tiene que hacer el club es marcarse un proyecto claro y el camino que quiere seguir.

Hierro recordó que desde su llegada apuntó como claves del éxito la unión y el trabajo, «porque juntos somos más fuertes y poderosos, vamos a ir en la misma dirección». Sin embargo, lamentó que en el club «pasan cosas que difícilmente se puedan entender y cosas que posiblemente no haya visto en mi vida». En este sentido, recordó su trayectoria en distintas parcelas dentro del mundo del fútbol insistiendo en que en el Real Oviedo «hay cosas que no son entendibles y todos tenemos que pensar que representamos a un club de noventa y pico años de historia». El malagueño insistió en la necesidad de trabajar en las misma dirección y destacó que «éste no es un sitio fácil, es complejo. Lo sabía y he intentado dentro de mi línea trabajar con orden, experiencia, tranquilidad».

En este punto es en el que dijo que, a su juicio, asumió «más responsabilidad de la que me toca como entrenador, pero lo tengo que hace porque soy así, lo he hecho, porque mis espaldas son más anchas, estoy más acostumbrado y lo tenía que hacer». Del mismo modo, en referencia al posible desgaste que le podía suponer afrontar esas tareas que no corresponden a un entrenador, señaló que él cuando llega a un proyecto «tanto de entrenador como de jugador o director deportivo, soy hombre de club, asumiendo que eso a veces actúa en mi contra, pero es mi forma de ser y no voy a cambiar».

También comentó que ha estado centrado en su trabajo del día a día y que esa implicación la asumió porque «soy así, porque me gusta ir por la vida de frente. Todos cometemos errores pero la gente me gusta mirarla de frente y a la cara, y no me he escondido en once meses».

Otro aspecto que el técnico advirtió sobre su estancia en Oviedo es que él ha mantenido siempre la ilusión por lograr el objetivo, hasta en los momentos más complicados: «Veo un hilo de vida un rayo de esperanza y pienso que vamos a ganar, pero aquí gusta más otra cosa que ser optimista». Fue entonces cuando se refirió a que se encontró con que «aquí todo el mundo sabe la vida de todo el mundo, todo el mundo tiene información de todo el mundo y se saca cuando se quiere. Lo increíble es que aquí todo el mundo sabe si uno se pelea con uno en el vestuario, se habla con una naturalidad de las cosas». Por eso insistió que lo que él intentó ante esa situación fue proteger al vestuario..

Respecto al futuro de la entidad, el técnico afirmó que, aunque él no es nadie para dar consejos, cree que el club «necesita un proyecto, visión, saber a dónde quiere ir y como lo quiere conseguir. La experiencia me dice eso, entender cuál es mi camino y cómo lo quiero conseguir». Asume del mismo modo que «los retos no son fáciles, y aquí menos, aquí todo el mundo sabe de todo, cosas del vestuario, cosas que pasan y se acaba sabiendo más de lo que se yo»

Finalmente, dijo que no se había planteado su futuro, ni la posibilidad de poder seguir ligado a la entidad en otra función que no fuera el banquillo. Aseguró a este respecto que «quería probar la experiencia y anda que no elegí un sitio bueno, vine por eso. Es un reto bonito, un club histórico, con un sentimiento». Sobre su futuro no quiso dar pistas. «Si digo que esto de entrenar es un lío y me vuelvo para casa, o si digo que me ha encantado la experiencia, no lo sé ni yo», ironizó. Respecto a su continuidad indicó que no decidirá «hasta que no termine la semana. No he hablado con el club de mi futuro, no hemos tenido ninguna reunión porque todos entendemos que tenemos un objetivo y un reto», concluyó.

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