El Oviedo desilusiona al Tartiere

Aarón Ñíguez conduce el balón ante Amaya y Trashorras durante el encuentro. / MARIO ROJAS
Aarón Ñíguez conduce el balón ante Amaya y Trashorras durante el encuentro. / MARIO ROJAS

Los azules cayeron víctimas de sus errores defensivos, pese a adelantarse en el marcador con un tanto de Saúl Berjón, que marcó dos goles

RAMÓN JULIO GARCÍA OVIEDO.

El Real Oviedo cayó en su debut en el Carlos Tartiere (2-3) ante el Rayo Vallecano, en un partido marcado por los errores defensivos del equipo. Saúl Berjón, autor de los dos goles, adelantó a los ovetenses, pero el equipo regaló los tres goles visitantes.

Los de Anquela, que habían demostrado una gran fortaleza defensiva en la pretemporada, la olvidaron cuando llegó la Liga. El equipo tuvo velocidad por las bandas, pero le faltó acierto en ataque.

La primera alineación oficial del técnico jienense en el Real Oviedo tuvo como principal novedad la presencia en el ataque de Linares, como segundo delantero por detrás de Toché. Además, Cotugno ocupó el lateral derecho y Christian Fernández el izquierdo, con Valentini y Verdés como dupla de centrales. La pareja de pivotes fue la esperada, con Ramón Folch y David Rocha, mientras que Aarón Ñíguez y Saúl Berjón ocuparon las bandas del centro del campo.

Los oviedistas tuvieron velocidad por las bandas, pero carecieron de acierto arribaEl técnico azul optó de mano por la pareja formada por Linares y Toché en la delantera

La salida de los azules fue la augurada, con un equipo dispuesto asfixiar la salida de balón del Rayo Vallecano. Así fue como llegaron los primeros robos de balón. Uno de ellos finalizó con un disparo alto de Aarón Ñíguez y otro con una buena internada de Saúl Berjón, que centró al área, pero un defensa se adelantó a Toché y logró mandar el balón a córner.

La insistencia de los oviedistas tuvo su premio a los once minutos, en una nueva recuperación de los azules en la salida de balón rival. Fue Saúl Berjón el que estuvo atento para hacerse con el balón y correr en diagonal hacia la portería, disparando fuerte y cruzado para batir a Alberto. Parecía que los planes salían bien, pero la alegría duró poco, ya que cuatro minutos después una falta lateral botada por Embarba la aprovechó el central Amaya para adelantarse a la defensa oviedista y cabecear al fondo de la red.

Las tablas volvieron al marcador, pero los carbayones, aunque seguían manteniendo la iniciativa, perdieron algo del empuje inicial y los vallecanos se tomaron un respiro teniendo algunos minutos más el balón y siendo capaces de acercarse a la portería de Juan Carlos. Los oviedistas fueron rehaciéndose poco a poco y eran capaces de combinar más. Con Aarón Ñíguez y Saúl Berjón cambiados de banda, el balón comenzó a rondar el área visitante. Un buen centro de Saúl Berjón lo sacó a córner Amaya y en el córner posterior Christian Fernández cabeceó fuera, al igual que poco después hizo lo mismo Verdés en una falta desde un costado.

El campo volvía a inclinarse hacia el área madrileña. Los de Anquela trataban de meter intensidad al juego y no cesaban en la presión, lo que al Rayo le hacía cometer errores y provocaba que las posesiones apenas le durasen.

Sin embargo, todo se fue por tierra a falta de cinco minutos para el final de la primera mitad. Un contragolpe de Comesaña, con un balón diagonal al área pequeña lo aprovechó Embarba para empujarla con la barriga adelantándose a Juan Carlos, que se quedó bajo los palos. El Rayo se fue al descanso con ventaja en el marcador, después de que los locales dominaran, pero les faltó pegada en las áreas, para crear peligro en la visitante y para defender en la propia.

La segunda mitad comenzó como la primera, con los de Anquela volcados sobre el campo visitante y con varias ocasiones de gol, pero ninguna clara, entre otras cosas por la falta de acierto en el último pase, donde al equipo le faltaron ideas. Una de las ocasiones más peligrosas fue un centro de Saúl Berjón al área, pero Toché no llegó por poco al remate.

El Rayo seguía a lo suyo e hizo el tercero en una nueva contra. El balón acabó muerto en el área y el exoviedista Aguirre llegó desde atrás para hacer el tercero.

A los azules se les suponía una seriedad defensiva que habían mostrado toda la pretemporada, pero ayer al equipo le faltó notablemente. Anquela dio entrada en el centro el campo a Hidi por David Rocha y poco después a Diegui Johannesson por Cotugno y a Mossa por Valentini, con lo que Christian Fernández pasó a jugar de central.

El húngaro Hidi dio muestras de su calidad con un pase que dejó solo a Saúl Berjón, que hizo el segundo de su cuenta superando a Alberto. Los azules se volcaron sobre la portería vallecana y cuando el árbitro señalaba un penalti por derribo a Toché el juez de línea lo anuló por fuera de juego.

La insistencia oviedista pudo tener premio en un remate de Linares que se estrelló en el larguero y el rechazo lo mandó Diegui al cuerpo de un defensa. El Rayo no salía de su área y el acoso local era constante. El balón rondaba con peligro la portería de Alberto una y otra vez, pero el gol no llegó.

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