Real Oviedo

Real Oviedo | Pulso de enemigos íntimos oviedistas

Erice, durante un duelo con su actual equipo. / ALBACETE BALOMPIÉ

Rocha y Erice, compañeros el pasado curso, se reencuentran con sus exequipos este domingo | El centrocampista cacereño regresa al Carlos Belmonte, su casa deportiva de 2011 a 2013, como uno de los capitanes azules, rol que ejerció el pivote navarro

IVÁN ÁLVAREZOVIEDO.

El estado de ánimo en el fútbol va íntimamente ligado al marcador, fiscal que condena o permite libertad a nuevos proyectos, alumbrados cada vez con un margen de maniobra más raquítico. Un corto tramo de cinco partidos empieza a marcar la diferencia entre un inicio esperanzador y el encendido de alarmas que desembocan en un giro de volante en el banquillo, los dos contextos que acompañan al Real Oviedo y al Albacete a las puertas de su enfrentamiento este domingo.

Ambos clubes apostaron por una profunda reestructuración este verano, con dieciséis incorporaciones en el seno de la entidad manchega y trece por parte oviedista, que además entregó a Anquela las llaves del vestuario azul. Los efectos inmediatos de ambas metamorfosis han sido muy diferentes. Mientras que el conjunto carbayón comienza a mimetizarse con el técnico jienense, las nuevas piezas no se han ensamblado en el engranaje del cuadro albaceteño en su regreso a la categoría de plata y afronta con tintes de urgencia un duelo con una carga nostálgica para varios de sus protagonistas.

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Encargados de cortocircuitar la circulación ofensiva del adversario, Erice y David Rocha, compañeros de vestuario la pasada temporada, se reencontrarán este domingo sobre el césped del Carlos Belmonte. Un escenario que no alberga secretos para el mediocentro azul, que completó dos temporadas vestido de blanco persiguiendo un ascenso a Segunda que se le resistió. En ambas ocasiones el fin de trayecto llegó en el 'play off', epílogo de su etapa en las filas de la entidad manchega con un triunfo estéril sobre el Real Oviedo el 2 de junio de 2013.

Convertido en uno de los cuatro capitanes del conjunto azul vuelve el cacereño a tierras del Quijote, donde Erice escribe una nueva línea en su currículo deportivo después de cuatro temporadas en el Carlos Tartiere en las que acumuló 137 partidos. Un período con la elástica oviedista en la que celebró el anhelado ascenso a la categoría de plata y finiquitó con un desenlace abrupto, enturbiado por un incidente con un miembro de Symmachiarii en la última semana de la pasada campaña. El navarro, portador del brazalete del conjunto carbayón desde el regreso a Segunda División, es el único de los tres jugadores con pasado en El Requexón que está disponible este domingo para José Manuel Aira, que le ha alineado en todos los encuentros ligueros disputados hasta la fecha.

El pamplonés librará este domingo un pulso en la parcela ancha con David Rocha, que en su primer curso en la capital del Principado se vio desplazado al costado derecho del centro del campo ante la dupla que formaban su excompañero y Lucas Torró. «Jugué muchos partidos en banda, donde no me sentía del todo cómodo y no podía rendir al nivel que quería», reconoció el extremeño sobre uno de sus problemas en el inicio de su etapa oviedista, cuando no rindió «al nivel que personalmente esperaba». En una demarcación más próxima a su posición natural sobre el rectángulo de juego y afianzado como pareja de Ramón Folch tras el paso por el quirófano de Patrik Hidi, Rocha comienza a consolidarse en la titularidad antes de regresar sobre las huellas de su trayectoria como su compañero Juan Carlos, que vivió en el Carlos Belmonte una de las grandes decepciones de su carrera a nivel colectivo con el descenso a Segunda B. Un abismo del que pretende alejarse ahora el conjunto manchego, con una herida en la que pretende hurgar el Oviedo en un pulso de enemigos íntimos.

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