REAL OVIEDO

Real Oviedo | Anquela no negocia la intensidad

Toché, Susaeta y Folch, con Anquela al fondo, realizan un circuito de entrenamiento. / ÁLEX PIÑA
Toché, Susaeta y Folch, con Anquela al fondo, realizan un circuito de entrenamiento. / ÁLEX PIÑA

El jienense arengó continuamente a los suyos y dispuso los primeros partidillos de trabajo, en los que incidió en el trabajo defensivoEl técnico del Oviedo insistió en las sesiones en que los jugadores se emplearan al máximo

RAMÓN JULIO GARCÍA OVIEDO.

Las primeras sesiones de entrenamiento de la temporada están siendo toda una declaración de intenciones de lo que Juan Antonio Anquela quiere de los suyos: intensidad y competividad por encima de todo. El técnico jienense del Real Oviedo, en las dos sesiones de trabajo de ayer, ya dispuso dos partidos en espacios reducidos en los que se mostró especialmente activo y exigente con los suyos.

Por lo visto hasta el momento, buena parte del peso de las sesiones de trabajo, y el encargado de explicar los ejercicios a los jugadores, lo lleva el preparador físico Marcos Marcén. Una vez comienza el desarrollo de los mismos, es el propio Anquela el que exige a los jugadores la máxima intensidad. También el asistente Dani Mayo vigila, anima y corrige durante el desarrollo de las acciones, mientras que el segundo técnico, Juan José Carretero, se mantiene en un segundo plano, pero atento al desarrollo de las mismas.

Lo que quiere Anquela de los suyos ya lo saben los jugadores. Ayer, en la sesión vespertina, durante un ejercicio de centros y remates, Diegui Johannesson regresaba a la posición de inicio caminando. Eso dio pie al técnico para espetarle un contundente «ahora vuelves así, pero después al puto esprint», dejando claro que recuperar la posición en el caso de los defensas es una prioridad. No fue Diegui el único que recibió ese tipo de indicaciones. Uno a uno, el jienense les fue pidiendo que no se relajaran tras acabar la jugada y les pedía intensidad.

El técnico insistió en dar una salida fácil al balón, evitando pérdidas en zonas comprometidas

Las voces de ánimo y algunos chascarrillos con motivo de la buena o mala finalización de las jugadas animaron los entrenamientos. En las gradas de El Requexón, con bastantes aficionados ansiosos de ver las primeras pinceladas del Real Oviedo de la 2017-2018, se sorprendieron de la vehemencia del técnico. Se escucharon frases de los oviedistas como «por fin esto es fútbol, no filosofía».

Más noticias

Además, en las dos sesiones de ayer, el entrenador dispuso los dos primeros partidillos entre los componentes de la plantilla. El técnico formó un equipo con Juan Carlos; Viti, Carlos Hernández, Prendes, Christian Fernández; Susaeta, Folch Edu Cortina, Saúl Berjón; Asier y Steven. En el otro, Alfonso y Gorka se alternaron en la portería, junto a Diegui Johannesson, Josín, Verdés, Varela; Jorge Ortiz, David Rocha, Ander, Sandoval; Linares y Toché.

La ausencia de defensas hizo que Viti tuviera que actuar como lateral derecho en el primero de los equipos. La disposición de los dos conjuntos fue el 1-4-4-2, aunque, en el caso de la pareja de puntas formada por Asier y Steven, el primero actuaba un poco más retrasado.

Anquela, en uno de los fondos, se empleaba en el trabajo defensivo de los suyos, corrigiendo las posiciones de los laterales y, sobre todo, insistiendo en la necesidad de salir con el balón inicialmente por las bandas para evitar pérdidas en la zona central y la posibilidad de contraataques.

Lo que ha quedado claro en cuatro sesiones es que no habrá margen para la relajación de ninguno de los componentes de la plantilla y que el juego del equipo parte de la intensidad.

Fotos

Vídeos