Real Oviedo

Real Oviedo | Victoria de pico y pala

Real Oviedo | Victoria de pico y pala

El conjunto azul dominó todo el partido y tuvo las únicas ocasiones claras ante un rival que arriesgó poco, pero apenas otorgó concesiones atrás | Toché volvió a ser decisivo y marcó en la única oportunidad que tuvo, lo que fue suficiente para sumar los tres puntos

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo sumó una victoria por la mínima (1-0) ante el Cádiz gracias a un solitario gol de Toché en un encuentro en el que los de Anquela merecieron sufrir menos de lo que lo hicieron al final. El equipo entró bien en el partido y tuvo a su merced a los gaditanos, pero el gol tardó en llegar.

Los azules comienzan a ascender en la clasificación gracias a mostrarse como un equipo que concede muy poco en defensa y ayer Juan Carlos apenas tuvo que intervenir. El trabajo de Folch en el centro el campo fue ejemplar y lideró el juego del equipo en un partido que además del acierto de Toché dejó algunos detalles de Owusu.

El Cádiz llegaba como segundo clasificado y solo demostró ser un equipo ordenado, que dejó que el juego fuera para los azules. Algo que al final acabó pagando.

El once inicial de Anquela solo presentó una novedad en relación al partido de El Molinón, la presencia de Aarón Ñíguez por Mossa. No obstante, eso supuso otras variaciones en las posiciones, ya que Aarón ocupó la mediapunta y Saúl Berjón regresó a la banda izquierda. En las filas gaditanas la principal sorpresa fue la suplencia del delantero Barral.

La paciencia a la que aludió Anquela el viernes como clave para ganar el partido la tuvieron los azules en el comienzo del encuentro. El conjunto azul tenía el balón y lo hacía circular con tranquilidad a la espera de que aparecieran los espacios. El Cádiz esperaba y trataba de aprovechar los errores de los azules, que los hubo, para intentarlo al contragolpe.

En ataque los oviedistas cargaban más su juego por la izquierda, donde las llegadas de Saúl Berjón eran más frecuentes y peligrosas. La primera ocasión clara llegó en un disparo cruzado de Christian Fernández que Cifuentes despejó con apuros. Luego tuvo una más clara Saúl Berjón en un balón que le cayó a los pies en el área, pero su disparo salió alto.

El centro del campo oviedista, con un Folch que llegaba a todos los balones, se imponía con claridad al del Cádiz, que esperaba y esperaba, confiando en la velocidad de Salvi y Aitor, pero no aparecían y la defensa carbayona apenas pasaba apuros. La movilidad de Aarón Ñíguez por toda la frontal del área gaditana ofrecía soluciones a sus compañeros, aunque el gol no acababa de llegar. El que no acababa de entrar en juego era Yeboah, que apenas participaba en el juego del equipo. En alguna ocasión se iba al centro a buscar el balón, pero su aportación era escasa.

El dominio local no se traducía en goles y eso beneficiaba al Cádiz, que veía cómo estaba manteniendo su objetivo de no encajar gol. De hecho con el paso de los minutos el juego azul se fue contagiando y espesando, hasta el punto que en los minutos finales de la primera mitad las fuerzas se igualaron y el juego se desarrollaba en el centro del campo, sin aproximaciones a las áreas.

Al descanso se llegó con el empate inicial, aunque los azules se merecieron más por el buen inicio de partido, pero no tuvieron la pegada necesaria para encarrilar el partido ante un Cádiz conservador, aunque efectivo en defensa.

En la reanudación, tras un espejismo inicial en el que parecía que el Cádiz iba a dar un paso al frente, los locales volvieron a tomar la iniciativa y tuvieron dos acercamientos con peligro a la portería de Cifuentes, primero con una falta que botó Yeboah por encima del larguro y luego con un disparo de Saúl Berjón al lateral de la red. El Cádiz avisó en una contra en la que finalmente Carrillo mandó el balón por encima de la portería.

Anquela movió ficha para dar entrada en el campo a Owusu en sustitución de Yeboah, que había tenido un partido discreto. Poco después ingresó en el campo Linares, ocupando la posición de Aarón Ñíguez, con lo que el equipo pasó a jugar con dos delanteros.

La insistencia de los azules tuvo su premio de una forma recurrente, ya que a Toché le bastó una sola oportunidad para marcar. El murciano recibió un balón en el punto de penalti de Saúl Berjón, lo controló y batió a Cifuentes colando el balón entre las piernas del portero.

El tanto de los oviedistas hacía justicia a las ganas que le puso el equipo ante el conservadurismo de un Cádiz que hasta entonces parecía conformarse con un punto. El conjunto de Álvaro Cervera, obligado por el marcador, comenzó a buscar el área de los locales como no había hecho hasta entonces y el partido se abrió y descontroló un poco. Pero ninguno de los dos equipos dispuso de ocasiones de gol claras, salvo un lanzamiento de falta de los visitantes en el tiempo añadido que salió desviado.

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