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Real Oviedo | Terapia contra la depresión ofensiva

Hidi y Aarón Ñíguez luchan por la posición para adueñarse del balón./ELOY ALONSO
Hidi y Aarón Ñíguez luchan por la posición para adueñarse del balón. / ELOY ALONSO

El Oviedo recibe el domingo en su feudo al Lorca, tercer equipo más goleado de Segunda | Los azules, que solo han logrado tres tantos en las últimas cinco jornadas, buscan elevar sus cifras contra el conjunto con menos puntos a domicilio

IVÁN ÁLVAREZ OVIEDO.

«Vamos, vamos, vamos a la cima», expresa en napolitano el estribillo de 'Funiculí Funiculá', la sintonía emitida tras cada gol local en el Carlos Tartiere. El feudo del Real Oviedo albergará tres de las cinco batallas que debe afrontar el conjunto azul hasta la conclusión del campeonato liguero y reabre sus puertas a la competición con el anfitrión ávido de revancha tras su dolorosa caída en Los Pajaritos, esperanzado en acompañar esa melodía con los aplausos de la grada en varias ocasiones.

Sentado en el diván, el conjunto que dirige Juan Antonio Anquela busca un desahogo. Una faena redonda que mantenga intactas sus opciones de alcanzar el 'play off' y eleve su autoestima de cara a las cuatro etapas que le quedarán tras el domingo para cruzar la línea de meta. Escaldados la última jornada en Soria, para subsanar ese tropiezo los jugadores del conjunto carbayón cuentan las horas para regresar a la competición ante el Lorca, que la pasada semana cosechó su victoria más amarga, ya que no le permitió mantener sus opciones matemáticas de eludir el descenso.

En ese contraste de necesidades confían los azules que vuelva a brotar su productividad en la definición de las jugadas, disminuida las cinco últimas jornadas, como reflejan las escasas tres dianas celebradas. «Más que el gol, son las ocasiones. Toché se mata a correr y hay partidos que se va sin chutar a puerta. Antes me pasaba a mí, pero todavía estamos a tiempo de arreglarlo», indicó Linares, uno de los componentes de la coalición que gobierna el ámbito goleador oviedista esta temporada, sin un líder destacado como en las dos campañas previas.

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Toché, que puso su firma a diecisiete goles en cada una de sus dos primeras temporadas en la capital del Principado, tiene la pólvora mojada desde el 20 de enero, cuando batió a René para iniciar la remontada ante el Almería, última víctima de la precisión en el remate del murciano, obligado a pasar por el quirófano antes de cumplirse el primer tercio del campeonato liguero. Desde el choque que marcaba el ecuador de la competición no ve un disparo suyo alejarse en el fondo de la portería Aarón Ñíguez, que en Huesca culminó una excelente triangulación entre él, Saúl Berjón y Mossa para establecer el definitivo 1-1 en El Alcoraz y la quinta muesca en su culata esta campaña.

Con los azules en busca de recupera la pegada de su arsenal, llega al Carlos Tartiere el tercer equipo que más veces (59) ha visto perforada su meta, en trece ocasiones desde fuera del área. El equipo lorquino, el séptimo que más minutos ha ido por detrás en el marcador durante la segunda vuelta, aterrizará en la capital del Principado con el uruguayo Torgnascioli en su meta, encargado de cubrir la baja por lesión de Dorronsoro, guardián titular durante a lo largo de la temporada y clave para echar el candado a la portería en Tarragona y Cádiz. Fueron esos dos escenarios los únicos en los que los murcianos libraron duelos a domicilio sin lamentar goles recibidos.

Arma de doble filo

Liberado de la asfixiante presión de la lucha por el descenso al quedar encerrado pase lo que pase en el cuarteto de cola de la clasificación, el conjunto dirigido por Fabri saltará al césped del Carlos Tartiere sin nada que perder, con el único propósito de engrosar su raquítico saldo esta temporada a domicilio, el peor de los veintidós que componen la competición por los escasos seis puntos ganados lejos del Francisco Artés Carrasco.

Recelosos de esa condición de desahuciado de su adversario, en el seno del conjunto carbayón se prepara con mimo un duelo que esconde la dolorosa opción de descarrilar en el trayecto hacia el 'play off' en caso de no sumar por partida triple. Vulnerables en defensa las dos últimas semanas, los azules quieren completar una terapia goleadora que repercuta en la moral del vestuario y la afición.

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