El juego del Real Oviedo evoluciona

El técnico Anquela corrige a sus jugadores durante una sesión de trabajo./ELOY ALONSO
El técnico Anquela corrige a sus jugadores durante una sesión de trabajo. / ELOY ALONSO

Las sensaciones que transmite el equipo en las primeras jornadas de Liga invitan al optimismo | Los azules hicieron su mejor partido ante el Cádiz y demostraron una evolución en su juego

RAMÓN JULIO GARCÍAOVIEDO.

La victoria del pasado domingo ante el Cádiz dejó en el Real Oviedo tres puntos importantes. No solo por tratarse del líder, sino por la forma en que se consiguieron. El equipo de Juan Antonio Anquela comenzó la temporada con buenas sensaciones, pero los resultados no fueron tan buenos como el juego, lo que pudo haber minado la confianza.

Sin embargo, los azules, lejos de mostrar dudas, se ratificaron el lo que el entrenador les pide. La seriedad defensiva, el acierto goleador de Toché y el trabajo innegociable durante los 90 minutos son algunas de las virtudes que muestra el plantel. El domingo ante el Cádiz se juntaron todas para que llegara el triunfo.

1. El plan

La paciencia era la clave

Los resultados llegan cuando los planes salen bien. Pero lo primero es tener un plan. El entrenador transmite a los jugadores lo que quiere para cada partido y estos, en la medida de lo posible, lo ejecutan. Antes de recibir al Cádiz, Anquela advirtió que una de las claves del partido sería tener paciencia.

Esa fue una de las virtudes del conjunto ante los gaditanos. Hizo circular el balón a la espera de una oportunidad. Los andaluces aguardaron algún fallo azul, pero este no llegó y lo que acabó sucediendo fue el error de los visitantes que Toché aprovechó.

2. Crecer

El equipo sigue mejorando

Desde su llegada al banquillo, el técnico insistió en que su objetivo era formar un equipo en el pleno sentido de la palabra. Las ausencias y falta de adaptación de algunos de los últimos en incorporarse han podido retrasar ese crecimiento.

No obstante, a medida que van avanzando las jornadas, los hombres de Anquela cada vez cometen menos errores y mejoran en el rendimiento colectivo. En el partido ante el Rayo Vallecano, las concesiones en defensa fueron abundantes y se tradujeron en goles, pero, en la última jornada, el Cádiz apenas inquietó al meta Juan Carlos.

3. Plantilla

Las ausencias no hacen mella

Si algo está marcando el inicio de temporada son las muchas ausencias por lesión que está acumulando el equipo. A ellas hay que sumar que varios jugadores se incorporaron tarde y eso ha dificultado su integración. Eso ha obligado al míster a administrar los recursos para sacar cada domingo un once competitivo. Hasta el momento lo está consiguiendo. Un ejemplo es la aportación de Yeboah y Owusu o cómo Anquela ha reservado a Aarón Ñíguez por no estar al cien por cien. Otro caso es el de Forlín, que todavía no se estrenó en Liga y espera su oportunidad.

4. Intensidad

El esfuerzo no se negocia

Una de las principales características de los equipos de Anquela es que son intensos. Los azules no son una excepción y, tanto en los partidos como en los entrenamientos, el técnico no permite un respiro a los suyos. Un buen ejemplo de ello fue, en el partido ante el Cádiz, una contra llevada por el veloz extremo Salvi, que casi se planta solo en el área. Sin embargo, no lo hizo porque Saúl Berjón recorrió todo el campo para llegar a meter el pie y mandar el balón a córner. En esa acción, el delantero Toché le acompañó en la carrera para colaborar en la defensa, después de arrancar desde el área contraria.

5. Defensa

Construir desde atrás

La portería a cero es uno de los objetivos con los que sale el conjunto azul al campo. Salvo en la jornada inicial ante el Rayo Vallecano, donde hubo desajustes importantes que costaron tres goles, en otros dos partidos el plantel acabó sin recibir goles y en otros dos recibió un tanto.

La tarea de no recibir goles está en la cabeza de todos los jugadores, empezando por el más adelantado, Toché, que es el primero en iniciar la presión. Otra de las claves es que se intenta, en la medida de lo posible, defender lo más lejos posible de la portería y evitar la presencia contraria en el área.

En el partido ante el Cádiz, Juan Carlos apenas tuvo que intervenir y el Cádiz solo dispuso de una oportunidad en un lanzamiento de falta con el tiempo cumplido.

6. Efectividad

El equipo no perdona

El mayor ejemplo lo puso el domingo Toché, que convirtió en gol la única oportunidad de que dispuso. También tuvieron otras Saúl Berjón y Christian Fernández. Sin embargo, la paciencia del equipo en el centro del campo se traduce en que se prefiere mantener el balón a 'rifarlo'. El equipo tiene claro que es preferible empezar de nuevo las jugadas. La movilidad en la segunda línea dio buen rendimiento ante el Cádiz al generar problemas a la defensa visitante.

Por el momento el gol se concentra prácticamente en Toché y Saúl Berjón, con cuatro y tres goles, respectivamente, además del que David Rocha logró de falta directa ante el Reus.

7. Comunión

La afición está con el equipo

El ambiente que se está viviendo en el Carlos Tartiere no se recuerda en los últimos años. Ni con la derrota ante el Rayo Vallecano la grada recriminó a los suyos. Eso se debe a que el equipo no se rinde y el esfuerzo de los jugadores se traslada a la grada.

Además, esta temporada, la grada de animación, el Fondo Norte, está siendo clave en el apoyo a los suyos durante todos los partidos. En especial, cuando hay algún revés o contratiempo. Esto también se demostró en el partido de El Molinón con la presencia de 1.200 seguidores azules.

El domingo, tras el final del encuentro, la mayoría de los aficionados, en la mejor entrada de la temporada, se quedó al final y cantó el himno con los jugadores en el terreno de juego.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos