El conjunto ovetense acumula más de medio siglo sin ganar en Pamplona

Fabbrini controla un balón en el entrenamiento de ayer. / E. ALONSO
Fabbrini controla un balón en el entrenamiento de ayer. / E. ALONSO

Diego Martínez, técnico 'rojillo', destaca la agresividad del conjunto ovetense, que afirma «va a venir a pegar bocados»

R. J. G. OVIEDO.

El Real Oviedo buscará esta tarde un triunfo en Pamplona que se le resiste desde hace más de medio siglo. En concreto, los azules no ganan ante Osasuna desde la temporada 1962-1963 cuando, en Primera División, se impusieron los oviedistas por 2-3. Aquel encuentro se disputó en el entonces feudo navarro, el campo de San Juan.

Tras ese encuentro, los ovetenses visitaron al Osasuna en 16 ocasiones, tanto en Primera, como en Segunda y en dos ocasiones en Copa, con el balance adverso de diez derrotas y seis empates.

La última visita de los azules al Sadar fue hace dos temporadas, en la vuelta del conjunto azul a Segunda, y el resultado final fue de empate sin goles. En el partido de la segunda vuelta, que cerraba la Liga, los navarros se impusieron por un contundente 0-5, que les permitió meterse en el 'play off' por el golaveraje y finalmente acabaron logrando el ascenso.

En el encuentro de hoy, los locales contarán con el apoyo de su afición que se ha movilizado para el encuentro, con campaña de acompañante, lo que permitió al club colgar ayer el cartel de no hay billetes, por lo que no se abrirán las taquillas y se pide a los abonados que no vayan a acudir al encuentro que liberen sus asientos.

«Rival complicado»

El entrenador del conjunto rojillo, Diego Martínez, destacó ayer las dificultades que presentará el encuentro de esta tarde, incidiendo en la competitividad de la que hacen gala los de Anquela. El técnico reconoció que necesitan el apoyo de la afición para afrontar un encuentro ante un rival al que calificó de «muy difícil». Fue especialmente expresivo al señalar que «el Oviedo va a venir a pegar bocados, es un equipo super agresivo a nivel defensivo, con mucha experiencia y un montón de partidos de este tipo». Por eso, tiene claro que se trata de un encuentro en el que deben «ir al límite. Hay que buscar la victoria y punto. No existe nada más».

El entrenador eludió hacer cábalas y calificó el choque como «el partido, con mayúsculas». En este sentido, explicó que la victoria de la pasada jornada ante el Nástic les ha permitido «vivir un partido importante dentro de la temporada, con nuestro público y ante un rival directo».

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