El Real Oviedo pierde fuelle

Los oviedistas Yeboah, Diegui y Fabbrini pugnan por un balón ante los zaragocistas Lasure y Guti. /  PHOTO-DEPORTE
Los oviedistas Yeboah, Diegui y Fabbrini pugnan por un balón ante los zaragocistas Lasure y Guti. / PHOTO-DEPORTE

Los hombres de Anquela desaparecieron del campo en la segunda mitad, tras un primer tiempo aceptableLos dos goles en cuatro minutos del Zaragoza fueron una losa para los azules, que suman tres jornadas sin ganar

RAMÓN JULIO GARCÍA ZARAGOZA.

El Real Oviedo cayó en La Romareda y suma tres encuentros sin ganar. Pero más allá de esto, lo relevante es que el equipo azul ofreció en la segunda mitad una imagen pobre y alejada de la que le hizo situarse en la zona alta de la clasificación de Segunda División.

Los hombres de Juan Antonio Anquela ofrecieron una primera mitad igualada, marcada por las imprecisiones y con reparto de ocasiones para uno y otro bando. Sin embargo, tras el descanso y el paso por los vestuarios, el conjunto maño fue superior y se mostró más acertado en los últimos metros. Y, primero, Borja Iglesias y, a los pocos minutos, Forlín, en propia puerta, sentenciaron el encuentro. No obstante, el equipo azul lo intentó hasta el final y recortó distancias con un gol de Carlos Hernández, pero también hubo tiempo para que Saúl Berjón viera la segunda amarilla y se pierda el próximo partido ante el Barça B.

Los azules salieron con el once previsto, con la única novedad de Rocha en el centro del campo, en sustitución de Hidi. No hubo más cambios. El comienzo del encuentro tuvo ritmo y los dos equipos parecían dispuesto a ir a por el partido. Sin embargo, las acciones de peligro llegaban más como consecuencia de pérdidas de balón y errores del contrario que por méritos del juego propio. En cualquier caso, a los puntos iban imponiéndose los azules, que tenían más controlado el encuentro.

Una de las novedades en el juego de los de Anquela fue que Aarón Ñíguez y Saúl Berjón se intercambiaron de banda al poco del inicio del encuentro en busca de sorprender a la defensa maña. En cualquier caso, una vez más, el epicentro del juego oviedista estuvo donde aparecía Saúl Berjón, el único que parece capaz de asociarse con sus compañeros para sacar ventaja.

Los ovetenses parecían dispuestos a tener más el balón que en otros encuentros, favorecidos por el hecho de que los maños no parecían demasiado interesados en tener la posesión. Los dos conjuntos comenzaron entonces a asomar a las áreas contrarias con el paso de los minutos. Primero lo hicieron los ovetenses con un disparo desde la frontal de Rocha. La réplica la dio Zapater de cabeza con un remate de cabeza en el segundo palo que salió por encima del larguero.

El encuentro era de ida y vuelta, con poco control por parte de ninguno de los dos equipos y un juego marcado por los errores constantes de ambos contendientes. Así llegó una ocasión para Pombo en un remate a bocajarro en el área pequeña, que despejó Alfonso y luego logró sacar la defensa.

La jugada de más peligro para los ovetenses llegó en una contra de Aarón Ñíguez, pero su disparo lo tocó lo justo el portero Cristian Álvarez para mandar a córner. La última ocasión antes del descanso fue nuevamente para los de Anquela con un disparo de Rocha desde la frontal, tras un saque de falta de Saúl Berjón.

El paso por el vestuario devolvió a un Real Oviedo desconocido y que dio demasiadas facilidades a un rival que cuenta con un delantero como Borja Iglesias. Los de Anquela no eran capaces de defender sin el balón y tampoco lo tenían para poder evitar los ataques del conjunto maño, que poco a poco iba siendo más dominador del juego.

A base de rondar el área azul llegó el primer gol de los locales. Borja Iglesias se hizo con un balón al borde del área, se giró deshaciéndose de Carlos Hernández y fusiló a Alfonso, que nada pudo hacer.

No era la primera que los azules se veían por detrás esta temporada y lograban remontar, pero el segundo mazazo llegó solo cuatro minutos después cuando, en una jugada con varios rebotes en el área, un golpeo de Pombo pegó en Forlín y entró lentamente en la portería.

Anquela dio entrada en el campo, tras el primer gol, a Toché por Aarón Ñíguez, y, después del segundo, a Yeboah y Fabbrini, que sustituyeron a Forlín y Linares, en busca de una reacción que se quedó a medio camino.

A base de apretar y mandar balones al área, con algunas pinceladas de Fabbrini, el conjunto ovetense encerró al Zaragoza en su campo. Eso sí, dejando muchos espacios a las espaldas que en cualquier momento pudieron suponer el tercer gol local.

El tanto de los azules llegó cuando se cumplía el tiempo reglamentario. Fue en un saque de esquina que Carlos Hernández remató tras varios rebotes. Sin embargo, no hubo tiempo para más, ya que el equipo no acertó en ninguna de las aproximaciones a la portería de Cristian álvarez, que ni siquiera tuvo que intervenir.

Para lo que sí hubo tiempo fue para que Saúl Berjón viera la segunda tarjeta amarilla por cortar una contra en el centro del campo. De esta manera, el futbolista azul se perderá así el partido del próximo viernes ante el Barcelona B, en el que los carbayones ya necesitan reencontrarse con el triunfo para no perder el tren de las primeras posiciones.

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