El Real Oviedo tapia su portería

Alfonso Herrero agarra los balones durante el entrenamiento./ELOY ALONSO
Alfonso Herrero agarra los balones durante el entrenamiento. / ELOY ALONSO

Solo el Cádiz ha recibido menos goles que los azules las tres últimas semanas | El conjunto carbayón encadena 239 minutos imbatido, su tercer mejor registro desde el regreso a Segunda División

IVÁN ÁLVAREZOVIEDO.

Con el paso de las jornadas, Juan Antonio Anquela avanza en su propósito de convertir al Real Oviedo en un bloque granítico. Enfocado desde su llegada al club en hacer del conjunto carbayón un equipo que no se tambalee frente a las embestidas de sus adversarios, las últimas semanas han ilustrado la capacidad de los azules para mimetizarse con la filosofía de su entrenador.

El reflejo más claro de ese proceso es también el más reciente, con un triunfo ante Osasuna el pasado domingo marcado por las mínimas concesiones oviedistas. Los pupilos de Anquela abrocharon la victoria con firmeza, al concluir el encuentro huérfano de remates del cuadro navarro entre los tres palos de la portería defendida por Alfonso Herrero.

Después de cosechar su primer triunfo a domicilio de la temporada en Tarragona, el entrenador jienense advirtió de la necesidad de fijar una línea regular alejada de marcadores abultados y los suyos, después del tropiezo, han seguido su mensaje al pie de la letra. Casi cuatro meses después del inicio de la competición, con trasiego incluido de piezas en un entramado defensivo que ha lucido flexibilidad en lo táctico, el conjunto carbayón comienza a colmar una de las grandes aspiraciones de su capitán desde el banquillo.

Por primera vez este curso, los azules han conseguido encadenar dos encuentros sin ver perforada su portería, ahora defendida por Alfonso Herrero. El guardameta, que en el verano del pasado año desembarcó en El Requexón tras desarrollar su trayectoria formativa en la cantera del Real Madrid, está viviendo un estreno inmaculado en la categoría de plata del fútbol español. Anquela apostó por él ante el Numancia para sustituir a un Juan Carlos sobre el que se cernía la crítica de la grada del Carlos Tartiere tras la derrota en la capital del Pisuerga y al cancerbero toledano todo le está saliendo de cara.

Desde su debut liguero con la camiseta oviedista solo ha recibido un gol y acumula 239 minutos sin recoger el balón de dentro de su portería, favorecido por el espíritu colectivo de generosidad en el esfuerzo. «Es una labor vital de la gente de arriba», indica Christian Fernández, convencido de que la primera presión que ejercen los atacantes azules permite a todos los compañeros dar «ese paso adelante que muchas veces agobia al rival». Desde su ubicación como integrante de la penúltima barrera azul, el zaguero cántabro indica que esa implicación sin balón de los componentes de la vanguardia permiten que «los de atrás veamos las jugadas mucho más francas».

Un paso capital en la hoja de ruta del conjunto carbayón, tras el Cádiz, el segundo equipo que menos disparos a portería concede a su rival, según ilustra la consultoría Fútbol Avanzado. Apoyado en esas premisas continúa su crecimiento un conjunto resolutivo en campo contrario, que necesita menos de siete disparos para celebrar un gol a lo largo de esta temporada. Los azules están manteniendo su acierto en la finalización de las jugadas sin mostrar fisuras en su retaguardia.

Con la esperanza de que el reloj siga consumiendo minutos sin lamentar un gol adversario, los pupilos de Anquela se acercan a los 399 minutos encadenados el pasado curso, cuando los oviedistas enlazaron cuatro jornadas sin goles en contra. De momento, ostentan el tercer mejor registro de imbatibilidad desde el regreso del club a Segunda y pretenden seguir dejando tapiada su meta para apuntalar la reforma de su técnico.

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