Otro tropiezo con la misma piedra

La plantilla azul volvió a los entrenamientos en El Requexón para empezar a preparar la visita del Numancia. /  HUGO ÁLVAREZ
La plantilla azul volvió a los entrenamientos en El Requexón para empezar a preparar la visita del Numancia. / HUGO ÁLVAREZ

El equipo azul sigue sin aprovechar las acciones de estrategia, como en Valladolid, donde botó once saques de esquinaEl Real Oviedo volvió, una vez más, a encajar en los primeros minutos y en una acción a balón parado

OVIEDO.

El encuentro del pasado sábado ante el Valladolid fue todo un compendio de los problemas que viene arrastrando el Real Oviedo en lo que va de temporada. El equipo de Juan Antonio Anquela, una vez más, no fue inferior a su rival, pero volvió a dar concesiones en las áreas, que le ponen los partidos cuesta arriba, ante lo que de nada le sirve luego ser mejor que el contrario en otras facetas del juego.

Y no solo eso. El propio entrenador apuntó en la rueda de prensa posterior al partido un problema añadido: las acciones a balón parado. Los azules encajaron dos goles en ese tipo de jugadas y no aprovecharon ninguna de las que dispusieron para marcar.

Anquela reconoció en el Estadio José Zorrilla que incluso le preocupa más el balón parado ofensivo que el defensivo. Los números del encuentro avalan las palabras del técnico jienense. El conjunto azul botó el sábado once saques de esquina y únicamente fue capaz de rematar con cierta claridad uno de ellos. El único remate fue de Folch y el balón salió por encima de la portería. Por el contrario, el Valladolid solo dispuso de cinco corners, de los que marcó el primero, lo que fue suficiente para encarrilar el partido y hacer cambiar el guión del mismo, ya que puso las cosas muy cuesta arriba para los ovetenses.

El primer gol de los pucelanos, además de llegar en un saque de esquina innecesario, ya que se produjo por un error de Juan Carlos, que no acertó a atajar un balón fácil, demostró falta de concentración, puesto que el defensa Deivid remató con el pie al borde del área pequeña, algo que no suele ser habitual en este tipo de acciones. Algo muy parecido sucedió en el encuentro ante el Granada, aunque, en esa ocasión, sí hubo un cierto componente de mala fortuna ya que el origen del córner llegó en el intento de Christian Fernández por despejar.

El enfado de Anquela con la forma de ejecutar el balón parado ocurre después de que el conjunto azul, en los dos últimos encuentros, hubiera acertado en esas jugadas para lograr sendos goles. Tanto ante el Lugo como frente al Nástic, dos saques de esquina botados en el corto sirvieron para que los ovetenses marcaran.

El lastre de las acciones en las áreas tira por tierra todo el trabajo posterior del equipo, que, en general no está concediendo demasiadas oportunidades a los rivales, pero, cuando lo hace, son muy claras. En los cuatro últimos encuentros, el equipo ovetense ha comenzado por detrás en el marcador y, aunque ante el Lugo y Nástic logró remontar, es demasiada ventaja en una competición tan igualada y en la que un gol es un botín muy importante y que afecta al resto del encuentro, obligando al equipo a arriesgar para dar la vuelta al marcador.

Otro de los aspectos en los que el entrenador está insistiendo desde la pretemporada es en la necesidad de mantener la intensidad y la importancia de ganar los duelos individuales y las segundas jugadas, algo en lo que el jienense cree que están dejando mucho que desear.

El diagnóstico de los principales problemas es claro, pero las soluciones siguen sin llegar y eso está haciendo que el Oviedo esté perdiendo contacto con la zona alta de la tabla. La receta de Anquela es que se mantenga la tranquilidad, pero, sobre todo, trabajar durante la semana y plasmar los fines de semana eso en el campo, ya que hasta ahora solo se está haciendo de forma intermitente.

Otras soluciones podrían llegar por la recuperación de efectivos, algo que esta semana se espera que se pueda producir ya que son hasta cuatro los futbolistas que el técnico podría tener disponibles para el próximo sábado recibir al Numancia. El defensa Carlos Hernández regresará tras cumplir sanción, mientras que Verdés y Hidi se encuentran en la recta final de sus respectivas lesiones y podrían volver a la convocatoria para el próximo encuentro, al igual que Viti, también recuperado.

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