Real Oviedo

REAL OVIEDO | Víctima otra vez de sus errores (3-1)

El conjunto azul no pudo puntuar en Valladolid. /EL NORTE DE CASTILLA
El conjunto azul no pudo puntuar en Valladolid. / EL NORTE DE CASTILLA

Los locales aprovecharon el error inicial de los azules y convirtieron todas sus ocasiones en goles, dos de ellos a balón parado

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo truncó su buena racha con una derrota ante el Valladolid, 3-1, además ante más de 2.000 de los suyos, que no pudieron disfrutar del tercer triunfo consecutivo. Los de Anquela volvieron a regalar en defensa, esta vez en un saque de esquina a los tres minutos, lo que condicionó el partido que fue de muy baja intensidad y calidad. El gol de Linares en los minutos finales solo dio pasó a unos instantes de ilusión, ya que pronto llegó el tercero de los locales para sentenciar.

En esta ocasión el técnico no buscó la reacción con cambios de sistema y el equipo ofreció un juego muy plano, que el Valladolid aprovechó gracias a la ventaja que tenía en el marcador desde el inicio del encuentro.

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La única novedad en el once azul fue la presencia de Diegui Johannesson por el sancionado Carlos Hernández. Ese cambio supuso que el equipo saliera con defensa de cuatro, con Forlín como central, mientras que Cotugno se mantuvo en el lateral derecho y Diegui en la banda derecha del centro del campo. Eso hizo que Aarón Ñíguez ocupara la plaza de meida punta.

3 Valladolid

Masip; Antoñito, Deivid, Kiko Olivas, Nacho; Luismi, Borja, Hervías (Míchel, m. 64), Toni (Gianniotas, m.69); Óscar Plano (Villalibre, m.84) y Jaime Mata.

1 Real Oviedo

Juan Carlos; Cotugno (Pucko, m. 65), Forlín (Steven, m.82), Chrisitian Fernández, Mossa; Folch, Mariga; Diegui Johannesson, Aarón Ñíguez, Saúl Berjón (Yeboah, m. 74); y Linares.

Arbitro
Eiriz Mata, del Comité Gallego. Mostró tarjetas amarillas a Gianniotas por los locales y a los visitantes Mariga y Forlín.

El comienzo del encuentro no pudo ser peor para los ovetenses que a los tres minutos ya perdían. Juan Carlos no acierta un balón al que llegaba con ventaja y mandó a saque de esquina. En el lanzamiento ejecutado por Óscar Plano, el central Deivid se adelantó a todos y cabeceó al fondo de la red.

Los oviedistas, una vez más se ponían por detrás en el marcador, y tenían la tarea de remontar. Sin embargo, al contrario que en los dos últimos encuentros, Anquela mantuvo el dibujo inicial y no cambió la forma de jugar.

El Valladolid, escaldado por los últimos resultados, fue consciente del botín que tenía sin haber prácticamente empezado el encuentro y pasó a tratar de tener el balón pero sin apenas avanzar hacia la portería de Juan Carlos, que en la primera mitad no tuvo que intervenir.

Los azules eran planos y pese a tener el balón, lo manejaban en el campo propio, sin apenas avanzar, lo que en muchas ocasiones hacía que Saúl Berjón y Aarón Ñíguez se retrasaran para tratar de iniciar el juego, pero tenían por delante mucho metros.

El juego se desarrollaba en el centro del campo, sin que ninguno de los dos equipos diera la sensación de poder hacer daño, algo que beneficiaba claramente a los locales, que estaban por delante en el marcador. Así todo indicaba que la única forma que tenían los dos contendientes de hacer peligro era en acciones a balón parado. De ese modo llegaron las dos únicas oportunidades ovetenses.Primero fue el vallisoletano Borja el que al tratar de despejar un saque de falta lo mandó rozando el poste.En el saque de esquina posterior, Folch recibió solo, pero su remate de cabeza salió por encima del larguero.

Algunos escarceos de Diegui por la derecha y la presencia de Saúl en la izquierda, no daban frutos a los de Anquela, que apenas cruzaban el centro del campo con el balón controlado.

El ímpetu inicial de los carbayones en la reanudación pronto se estrelló en la trampa local, que consistió en esperar atrás y permitirles tener el balón en zonas muy poco peligrosas. Eso convirtió el encuentro en plano con juego horizontal y poca presencia en las áreas. Los locales, no obstante, esperaban su opción en alguna contra aprovechando los espacios a la espalda de la zaga visitante.

Mediada la segunda mitad el tedio se había adueñado del encuentro con un Oviedo que quería y no podía, y un Valladolid que ni si quiera quería y estaba más preocupado por aguantar la ventaja.

Anquela buscó algo más de profundidad por la banda derecha, retirando a Cotugno y dando entrada a Pucko, con lo que Diegui pasó a ser el lateral. Poco después Yeboah ocupó el lugar de Saúl Berjón.

En un partido de despropósitos estaba claro que los goles solo podían llegar a balón parado y así llegó el segundo del Valladolid, al peinar Mata un saque de falta del ex oviedista Míchel.

El resto del partido fue un ejercicio de impotencia, aunque el gol de Linares a pocos minutos del final abrió el camino a la esperanza. Sin embargo, fue el Valladolid el que aprovechó para sentenciar en un contraataque.

La nota más destacada del final del encuentro fue el debut del delantero del filial Steven.

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